La máscara furiosa

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**Los chicos de Woodsboro han regresado y con ellos Ghostface, a quien enfrentan ahora en las calles de Nueva York. La nueva entrega de la saga Scream cumple las expectativas, pero empieza a mostrar cansancio.

Cuando falleció Wes Craven en 2015 y después empezaron los rumores de una quinta entrega, muchos dudamos que la franquicia Scream tuviera un futuro. Después de ver la sexta película, podemos decir que está más consolidada que nunca.

«Scream VI» es lo que todo fan del cine slasher y de horror puede esperar: gore, tensión, violencia, grandes actuaciones y una historia que tiene un fan service inteligente, preciso, que no aparece solo porque sí, sino que está justificado.

RENOVARSE O MORIR
En una época donde «Halloween», «Hellraiser», «The Texas Chainsaw Massacre», «Chucky» y otras franquicias de horror se han renovado, Scream no se queda atrás y presentando a un Ghostface salvaje, con una buena historia, actuaciones y sobre todo una dirección maravillosa, demuestra que todavía tiene que ofrecer.

Esta entrega le da dos vueltas a la anterior y todavía le queda cuerda, sus dos horas se van como agua de lo entretenida que es. Muy al sello de esta saga, la película es consciente de cómo juega sus cartas al grado que ahora se hace referencia a sí misma, como diciendo que ya no depende de apoyarse en los clásicos del género; ahora hay que estar más atentos a sus reglas para tener idea por dónde irá esta entrega, y en el camino ir descubriendo algunas pistas.

NECESITAMOS HABLAR DE SIDNEY
La salida de Neve Campbell por razones económicas fue una dura noticia para los seguidores de la saga. Su ausencia volvía a levantar dudas si una nueva entrega funcionaría sin ella, y afortunadamente la respuesta es un contundente sí. No es explorada porque para eso están los nuevos personajes, a ellos son los que se debe conocer, es su película; una simple mención a Sidney sobra y basta, ¿para qué ahondar más en ella? La trama fluye sin problema y su dinamismo nos envuelve en el grupo protagónico de Samantha, Tara, Mindy y Chad. La franquicia está en buenas manos, y si regresa Sidney en el futuro (ojalá y sí) sería para una breve participación. Amo a Sidney, soy fan de Neve, pero los escritores supieron cubrir su ausencia.

SECUENCIA CUMBRE
Los tráilers mostraron una probadita de los dos mejores momentos del filme: la de la tienda de conveniencia y la del metro. Ambas son un ejercicio de suspenso gracias a la edición, música y el diseño de sonido. Sin duda la del metro es la mejor de todas, está bien dirigida, increíblemente larga pero ejecutada con maestría y una construcción precisa del terror.

También podemos agregar la secuencia de inicio, donde aparece la siempre genial Samara Weaving. Este prólogo puede dividirse en dos partes cargadas de tensión y juntas son una explosiva manera de iniciar la historia. El término «muertes de ejemplo» no había sido tan explícito desde la película original.

DURAS DE MATAR
Si bien en este tipo de historias no importa mucho el desarrollo de personajes, Samantha (Melissa Barrera) y Tara (Jenna Ortega) lidian con las consecuencias de lo sucedido en la entrega anterior. Su relación se ha complicado, pero los escritores no la volvieron rebuscada; Samantha es la más agobiada al ver cómo le ha afectado ser una lúgubre celebridad a quien la sombra del pasado no deja de cubrir.

En general, los personajes tienen carisma, algo muy difícil de lograr en un slasher, y están mejor definidos y desarrollados, hasta parece que llevan más entregas en su haber.

Incluso la película se toma tiempo para lanzar reflexiones sobre la familia que se elige, los traumas, la confianza, lo tóxico que pueden ser las redes sociales, la facilidad con la que se crean noticias falsas y debatir si la violencia o la culpa pueden heredarse.

CURACIONES MILAGROSAS
Esta «Scream» podría semejarse a un edificio bien construido que se erige gallardo en el paisaje neoyorquino, pero no por eso deja de tener algunas grietas. Los momentos dramáticos a veces se sienten desencajados; no molestan ni son cursis, pero no terminan por convencer, sobre todo el desabrido galán que le pusieron a Samantha. Pero quizá lo más juzgable es que algunos personajes son lastimados ¡y reaparecen como si nada les hubiera sucedido! Ignoro si sea una burla al subgénero slasher o una conveniencia, pero resulta ilógico ver a alguien ser apuñalado y que más adelante salga corriendo o hasta luchando.

Otro detalle que salta a la vista es la ausencia de lugares neoyorquinos: Times Square, la Estatua de la Libertad, hay un parque que semeja ser Central Park, pero si no los vemos es porque la película fue filmada en Montreal, Canadá.

EN RESUMEN…
Lo anterior ha sido solo un panorama genérico de lo que es «Scream VI». Es una experiencia que debe vivirse, donde los fanáticos de la saga quedarán complacidos y me atrevo a decir, con ganas de más. Para quien quiera dar el paso de conocer esta franquicia será una buena manera de introducirse a ella; de hecho Samantha da una breve y sencilla recapitulación de la entrega anterior, un verdadero ejemplo de lo que debe ser un resumen sin tener que ver la película anterior.

El gran riesgo que se corre en Scream es el cansancio de la premisa. Han sabido reciclarla y reinventarla, le han hecho un facelift para mantenerla entretenida, pero, ¿puede dar para más? ¿Una séptima entrega donde se vuelvan a sacar autorreferencias no sería el colmo? ¿Qué debe hacer para seguir siendo redituable? Solo el tiempo responderá estas preguntas, por el momento, gocemos el buen sabor de boca que deja «Scream VI». Seguramente en donde esté, Wes Craven debe estar sonriendo.

Por Erick Escudero

«Scream VI» (Estados Unidos, 2023).
– Dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett.
– Escrita por James Vanderbilt y Guy Busick.
– Duración: 123 minutos.
– Fecha de estreno: Premier el 6 de marzo de 2023; 10 de marzo en EU y otros países.
– Protagonistas: Melissa Barrera, Jenna Ortega, Courteney Cox, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Hayden Panettiere, Dermot Mulroney, Samara Weaving.