Regresa Yoo a Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México
El maestro Scott Yoo, director principal y artístico de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, agrupación perteneciente a la Secretaría de Cultura capitalina, regresa para llevar la batuta con un concierto en el que se interpretará Sigue siendo arena de Andrea Chamizo Alberro; Concierto para trompeta y orquesta en mi bemol mayor de Johann Baptist Georg Neruda, con la participación solista de Ignacio Cornejo, trompeta principal de la orquesta, como parte del programa Solistas OFCM; así como Concierto para orquesta, Sz. 116 de Béla Bartók, para deleitar al público este sábado 14 y domingo 15 de marzo, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.
Scott Yoo es también director musical del Festival Mozaic, así como anfitrión y productor ejecutivo de Now Hear This de PBS, primera serie sobre música clásica en la televisión estadounidense agendada para prime time en 50 años. Es, además, director del festival de música del Colorado College y fundador del Medellín Festicámara, programa de música de cámara que reúne a artistas de talla mundial con jóvenes músicos desfavorecidos.
Recientemente dirigió la London Symphony Orchestra y la Royal Scottish National Orchestra en grabaciones para Sony Classical. Ha dirigido las sinfónicas de Colorado, Dallas, Indianápolis, Nuevo Mundo, San Francisco y Utah, y a la Orquesta de Cámara de St. Paul, tanto en su festival propio, el Elliott Carter, como en su debut en el Carnegie Hall. En Europa ha dirigido la English Chamber Orchestra, la City of London Sinfonia, la Britten Sinfonia, la orquesta filarmónica de Radio Francia, el ensamble orquestal de Paris, la Odense Symphony y la Sinfónica Nacional de Estonia. En Asia, ha dirigido la Orquesta Sinfónica Yomiuri Nippon en Tokio, la Filarmónica de Seúl y Filarmónica de Busan en Corea.
Ignacio Cornejo, trompetista, es egresado del Conservatorio Nacional de Música como Licenciado Concertista de Trompeta, bajo la guía del maestro José Oviedo Rodríguez. Originario de Santa Catarina del Monte Texcoco, Estado de México, ha sido trompetista principal de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de México, Orquesta Filarmónica de Acapulco, Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y como asistente con la Orquesta Sinfónica de Xalapa. Actualmente, es trompeta principal con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, trompeta Principal Adjunto de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes (Opera), director artístico de la Academia de Trompeta de Texcoco y director artístico del ensamble de metales de México.
Así como funciona un reloj de arena, donde el tiempo puede observarse trascurriendo cada ocasión que se gira entre uno y otro extremo, en Sigue siendo arena de Andrea Chamizo Alberro (1988) la compositora realizó una analogía confiriéndole a este instrumento antiguo de medición una carga simbólica que representa su propia vida: entre pasado, presente y futuro, cuyas acciones afectan a una como a otra y, al mismo tiempo, le otorga características tanto musicales como emocionales para convertirlo en un autorretrato.
“La idea de la pieza se inspiró en un reloj de arena y a partir del reloj de arena es que hice el autorretrato, tomando en cuenta que en el reloj de arena hay tres partes: el cono superior, el embudo y el cono inferior, y cada una de estas tres partes se puede relacionar con pasado, presente y futuro. Algo que me gusta del reloj es que cuando le das vuelta, el pasado se vuelve futuro y el futuro se vuelve pasado, pero de alguna manera, siempre está relacionado lo que hiciste antes con lo que va a suceder después. (…) Cuando le das la vuelta al reloj se combina todo y pasado se vuelve futuro y así, estas emociones están presentes a lo largo de la obra; aunque haya una sección que represente el pasado, ese mismo material aparece después en el futuro, porque todo el tiempo soy yo. No tienes que olvidar lo que te ocurrió y eso te acompaña en el futuro”, explica.
Esta obra forma parte del disco “New Orchestral Music from Mexico”, el primero dedicado exclusivamente a la creación sinfónica de autoras nacionales contemporáneas en la historia de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México.
Siendo aún misteriosa hasta hoy en día la vida personal del compositor bohemio Johann Baptist Georg Neruda, entre su fecha de nacimiento y muerte, resulta paradójico que su Concierto para trompeta y orquesta en mi bemol mayor sea una de las más interpretadas y populares para corno (como originalmente fue compuesta) y que se interpreta con trompeta, como en esta ocasión. De las versiones más aceptadas sobre su biografía se encuentra la de Gottfried Johann Dlabacz, músico y estudioso especializado en la música de Praga, quien afirmaría que el compositor se habría formado como violinista en esa ciudad antes de mudarse a Dresde, y que hacia 1750 fuera contratado por la Orquesta de Dresde, actualmente Alemania, para retirarse poco más de 20 años después.
El deteriorado estado de salud de Béla Bartók (1881-1945) lo había obligado a someterse a diferentes estudios para conocer la causa de sus malestares que derivaron en internamientos en diversos hospitales de Nueva York. En medio de esta incertidumbre que le aquejaba por desconocer a bien su enfermedad, llegó un momento de alivio anímico y económico, pues sus compatriotas expatriados, el violinista Joseph Szigeti y el director de orquesta Fritz Reiner, le ayudaron indirectamente. Ambos habrían motivado a Serge Koussevitzky, director de la Orquesta Sinfónica de Boston, a que le encargara una obra en memoria de su segunda esposa Natalie Ushkova, fallecida en enero de 1942.
Bartók compuso la partitura entre el 15 de agosto y el 8 de octubre de 1943 mientras se encontraba en el balneario del lago Saranac, lugar de tratamiento para la tuberculosis, ubicado en las montañas al norte de Nueva York. La obra consta de cinco movimientos. Estudiosos señalan que tiene impregnado el típico folclor húngaro de Bartók, peculiares pasajes fantasmales y sombríos al inicio del primer movimiento y en el tercero, entre otras citas de piezas conocidas de la época.
Concierto para orquesta, Sz. 116 fue estrenada el 1 de diciembre de 1944 por la Orquesta Sinfónica de Boston bajo la batuta del propio director de origen ruso y nacionalizado estadounidense Serge Koussevitzky, en el Symphony Hall.
Los conciertos se realizarán el sábado 14 de marzo, a las 18 horas, y el domingo 15 de marzo, a las 12:30 horas, en la Sala Silvestre Revueltas, ubicada en Periférico Sur 5141, Colonia Isidro Fabela, en Tlalpan. Los boletos se pueden adquirir en taquilla. Estudiantes, maestros, adultos mayores con credencial de INAPAM y empleados de Gobierno de la Ciudad de México tienen 50 por ciento de descuento.
Una hora antes a cada presentación, sábado a las 17 horas y domingo, 11:30 horas, en el Vestíbulo de la sala se ofrecerá Música de Cámara en el que participan las maestras integrantes de la orquesta María Vakorina, flauta; Leonelys Sánchez, violín, y Lilian Sifontes, viola, para interpretar Serenata en re mayor para flauta, violín y viola, op. 25 de Ludwig Van Beethoven.

