Hamnet, el dolor como motor artístico
Hamnet es una película de tono íntimo y contemplativo que se aleja del biopic tradicional para proponer una mirada profundamente humana sobre la pérdida, el duelo y la memoria. Inspirada en la novela homónima de Maggie O’Farrell, la cinta se sitúa en la Inglaterra del siglo XVI, pero su sensibilidad y sus emociones dialogan de forma directa con el presente.
La historia gira en torno a Agnes, una mujer marcada por una conexión intensa con la naturaleza y por una percepción casi intuitiva del mundo, cuya vida cambia de forma irreversible tras la muerte de su hijo Hamnet. A partir de este acontecimiento, la película construye un retrato delicado del dolor familiar y de la manera en que la ausencia se transforma en creación, sin recurrir nunca al dramatismo excesivo ni a explicaciones evidentes.
La interpretación de Jessie Buckley es el eje emocional del relato, ofreciendo un personaje complejo, contenido y profundamente empático. A su lado, Paul Mescal encarna a un William Shakespeare joven, más observador que protagonista, cuya figura se define desde el silencio, la distancia y la imposibilidad de nombrar el dolor. La química entre ambos actores sostiene una narrativa que se apoya más en gestos y miradas que en diálogos explícitos.
La dirección de Chloé Zhao apuesta por una puesta en escena naturalista, con un uso del paisaje y de la luz que refuerza la idea de lo efímero y lo inevitable. La cámara se mueve con calma, permitiendo que el tiempo y las emociones respiren, mientras el ritmo pausado invita al espectador a una experiencia más sensorial que narrativa.
Hamnet no es una película sobre Shakespeare en el sentido convencional, sino sobre el origen emocional de una obra, sobre cómo el arte puede nacer de una herida abierta. Es un ejercicio de sensibilidad y contención que puede resultar exigente para algunos espectadores, pero que recompensa con una experiencia profundamente conmovedora y reflexiva. Una película que entiende el dolor no como espectáculo, sino como una presencia silenciosa que lo transforma todo.

