El sonido de la muerte: el thriller en la historia
Por Ana Acosta Sañudo
El sonido de la muerte (Whistle), dirigida por Corin Hardy, conocido por su trabajo en La monja, y protagonizada por Dafne Keen, es una película de terror que combina el thriller sobrenatural con elementos de la mitología mesoamericana. La historia sigue a un grupo de adolescentes que encuentran un antiguo silbato de la muerte azteca, sin imaginar que este objeto desatará una serie de acontecimientos sobrenaturales de los que quizá no saldrán con vida.
Desde sus primeros minutos, la película logra mantener al espectador al filo del asiento. El misterio y la intriga están presentes desde las primeras imágenes, apoyados por una atmósfera inquietante que se construye tanto a partir de lo visual como del diseño sonoro. Uno de los mayores aciertos del filme es el desarrollo de sus personajes: son complejos, tienen conflictos propios y resultan fácilmente identificables para cualquier joven, lo que hace que el horror se sienta más cercano y efectivo.
A pesar de tratarse de una película de terror, El sonido de la muerte no se apoya únicamente en los sustos. La narrativa está bien equilibrada y las tramas secundarias nunca se interponen en la historia principal; por el contrario, la enriquecen y terminan por converger en un desenlace que deja al espectador satisfecho, aunque con una sensación de inquietud que persiste más allá de los créditos finales.
Esta película no tardará en llamar la atención durante la temporada de premios y podría incluso llevarse más de un reconocimiento. El sonido de la muerte demuestra que el cine de terror puede ser al mismo tiempo entretenido, perturbador y narrativamente sólido.

