Cosmos, de Germinal Roaux, estrena hoy
Cosmos, el más reciente largometraje de Roaux, llega hoy a salas de todo el país, tras un recorrido internacional que la ha posicionado como una obra profundamente íntima, espiritual y cinematográficamente honesta.
La película tiene su origen en una experiencia personal del director en Yucatán, mientras realizaba un trabajo fotográfico en una comunidad maya. Aquel encuentro con la gente, el paisaje y la luz del lugar sembró la semilla de una historia que tardaría casi 15 años en escribirse y concretarse.
El resultado es una mirada que cruza la ficción con una profunda raíz documental. Hablada en maya y español y, filmada en blanco y negro, Cosmos es una película luminosa y profundamente espiritual que se atreve a mirar de frente la muerte sin solemnidad ni artificios.
Ambientada en un pueblo de Yucatán, la historia se centra en el encuentro entre Lena (Ángela Molina), una viuda enferma de 68 años, y León (Andrés Catzin), un hombre maya de 62 años, guardián de la naturaleza y los espíritus, que está a punto de perder su hogar. Tras dejar la Ciudad de México y mudarse a la selva, Lena encuentra en León una compañía inesperada; pese a sus diferencias, entre ambos nace una amistad profunda.
Ángela Molina, figura clave del cine europeo, con una trayectoria que se remonta a los años setenta y colaboraciones con cineastas como Luis Buñuel, comparte protagonismo con Andrés Catzin, actor natural maya cuya presencia y conexión con la naturaleza sostienen el corazón emocional de la película.
Uno de los ejes fundamentales de la película, afirma Roaux, es la colaboración que tuvo con Andrés Catzin, cuya presencia y conexión con la naturaleza transformaron el proceso creativo.
La luz y el paisaje son protagonistas de esta obra que trata temas tan profundos como la amistad, la vejez, la muerte y el universo maya.

