Existe rezago en atención para niños con cardiopatías congénitas
En México 1.8 millones de menores de edad padecen una cardiopatía congénita, dado el volumen de prevalencia, esta enfermedad se ha convertido en la segunda causa de muerte en menores de 5 años.
Las cardiopatías congénitas son alteraciones en la estructura del corazón que se desarrollan desde el embarazo. Estos problemas pueden dificultar que el corazón bombee la sangre de forma adecuada y que el organismo reciba suficiente oxígeno. En las niñas y niños que las presentan, pueden manifestarse con dificultad para respirar, coloración azulada en la piel, cansancio excesivo y problemas en su crecimiento y desarrollo. Se estima que cerca del 25-30% de los pacientes requieren cirugía en el primer año de vida para sobrevivir
Fundación LiLo México y el Hospital Star Médica Infantil Privado (HIP), lograron la atención del paciente #100 con el programa «Manos al Corazón» que cubre la cirugía de niños con cardiopatías congénitas, una condición con la que anualmente nacen entre 18 y 20 mil niños en México.
En el largo plazo, Fundación Lilo busca llegar al 10 % de la población que requiere atención por cardiopatías congénitas. Actualmente invierten anualmente 15 millones de pesos, para atender entre 70 y 80 niñ@s en ese periodo.
Los pacientes no tratados o diagnosticados tardíamente desarrollan complicaciones graves como hipertensión pulmonar, daño renal e insuficiencia cardíaca crónica, lo que genera costos recurrentes elevados para el sistema de salud y empobrecimiento para las familias debido a gastos catastróficos de bolsillo.
Para garantizar un mayor éxito a esas intervenciones y mejores expectativas de vida a las niñas, niños y adolescentes es preciso realizar un diagnóstico temprano. Eso se logra a través del tamiz cardiaco neonatal, que consiste en medir la saturación de oxígeno en la sangre de los recién nacidos durante sus primeras 48 horas de vida.
Entre las acciones realizadas por Fundación Lilo se incluye también un programa de tamizaje cardiaco neonatal, con el que se han atendido a más de 21 mil niñ@s, principalmente en hospitales de zonas con altos índices de marginación (dato a diciembre de 2025).
A través del programa «Manos al Corazón», se realizan cada mes jornadas quirúrgicas intensivas en las que el Hospital Infantil Privado facilita infraestructura de tercer nivel (quirófanos inteligentes, terapia intensiva pediátrica) y Fundación LiLo gestiona la selección de pacientes, la logística de los pacientes, el equipo médico e insumos médicos.
De los 100 pacientes atendidos hasta ahora en la sede de CDMX con el programa «Manos al Corazón», el 19% corresponde a familias provenientes del estado de Campeche, el 11% a pacientes de la Ciudad de México y el resto de otras entidades de la República Mexicana. Es importante mencionar que el programa es de alcance Nacional y también se realizan los procedimientos en las sedes de Mérida y Monterrey.
“Es preciso que el tamiz cardiaco neonatal sea una realidad universal, la evidencia científica es irrefutable: una prueba sencilla de oximetría puede detectar problemas críticos antes de que el bebé salga del hospital. Invertir en detección temprana no es un gasto, es la inversión para salvar vidas y recursos”, dijo el doctor Carlos Alcántara, especialista en cirugía cardiotorácica pediátrica y director médico de la Fundación Lilo.
Jaime Cervantes Covarrubias, presidente del patronato de Fundación Lilo, explicó que el objetivo a largo plazo de la fundación, es llegar al 10 % de la población que requiere atención por cardiopatías congénitas: “Al año estamos usando de 14 a 15 millones de pesos, para lograr atender entre 70 y 80 niños en ese periodo. Por eso es que invitamos a otros empresarios e inversionistas a que nos ayuden para llegar a esas cifras”, y destacó la aportación de organizaciones de la sociedad civil, ante el reto de salud pública que implican las cardiopatías congénitas.

