¿Sabías que el crecimiento infantil también se juega fuera de la cancha?
En México, la talla baja en la infancia sigue siendo una realidad silenciosa que afecta el desarrollo físico, emocional y social de miles de niñas y niños, que en muchos casos, no se identifica a tiempo. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023, el 13.9% de niñas y niños presentan esta condición, una cifra que mantiene la atención de especialistas por las implicaciones que puede tener en el desarrollo físico y en la calidad de vida a largo plazo. Aunque el crecimiento infantil suele asumirse como un proceso individual, médicos advierten que existen señales claras que pueden indicar la necesidad de una evaluación especializada.
Estas señales no siempre son visibles en los primeros años, aunque sus consecuencias sí lo son; en muchos casos, se trata de un crecimiento más lento de lo esperado o de una diferencia progresiva frente a otros niños de la misma edad, y puede derivar en menor autoestima, dificultades de integración escolar y deportiva, situaciones que pueden pasar desapercibidas si no hay un seguimiento constante.
Estas señales no siempre son visibles en los primeros años, aunque sus consecuencias sí lo son; en muchos casos, se trata de un crecimiento más lento de lo esperado o de una diferencia progresiva frente a otros niños de la misma edad, y puede derivar en menor autoestima, dificultades de integración escolar y deportiva, situaciones que pueden pasar desapercibidas si no hay un seguimiento constante.
“Más allá de comparar estaturas, lo importante es observar la velocidad de crecimiento. Cuando este patrón cambia o se detiene, es momento de evaluar”, explicó el Dr. Antillón, especialista en endocrinología pediátrica.
El tema suele hacerse más visible en la etapa escolar, cuando las diferencias físicas comienzan a acentuarse. Sin embargo, esperar a que esto ocurra puede retrasar un diagnóstico oportuno. Entre las causas más comunes se encuentran factores hormonales, como la deficiencia de la hormona del crecimiento, además de condiciones genéticas o padecimientos médicos que requieren atención especializada.
En este contexto, Merck México reunió a especialistas, familias y aliados del ámbito deportivo en la Filial Pumas Cuemanco. El encuentro abordó el crecimiento infantil desde una perspectiva integral: médica, social, emocional y deportiva. El espacio permitió poner sobre la mesa cómo este tema impacta en la vida cotidiana de niñas y niños, más allá del consultorio.
Desde el entorno familiar, Jorge Ogliastri, papá de Camila, paciente con talla baja, compartió el proceso que vivieron hasta llegar a un diagnóstico: “Al principio no sabes qué está pasando y piensas que es parte de su ritmo. Cuando entiendes lo que hay detrás, cambia por completo la forma en la que acompañas a tu hijo”, señaló, al referirse a la importancia de informarse y acudir con especialistas.
Por su parte, desde el ámbito deportivo, Christian Díaz, Coordinador de la Filial Pumas Cuemanco, destacó el rol del deporte: “Aquí vemos cómo cada niño y niña evoluciona de forma distinta. El fútbol acompaña su desarrollo y también nos permite detectar cuando algo no está avanzando como debería”, comentó durante el encuentro. Añadió que el desarrollo físico influye directamente en la confianza y en la integración de los niños dentro de actividades como el deporte.
Aunque es común pensar que “cada niño crece a su ritmo”, los especialistas coinciden en que existen parámetros claros para evaluar su desarrollo. En este sentido, la revisión periódica de las curvas de crecimiento sigue siendo una de las herramientas más útiles para identificar oportunamente cualquier alteración.“El seguimiento no debe realizarse únicamente cuando hay una preocupación evidente. Debe formar parte de las revisiones de rutina, porque es ahí donde se pueden detectar cambios a tiempo”, añadió el Dr. Antillón.
Actualmente, el abordaje de la talla baja considera tanto las causas médicas como el impacto en la vida diaria. Existen alternativas de tratamiento que, bajo supervisión médica, pueden contribuir a mejorar el desarrollo, mientras que herramientas digitales facilitan dar seguimiento más cercano al progreso de los pacientes.
Para Merck México, abrir este tipo de conversaciones es clave para integrar distintas miradas en torno al crecimiento infantil y reforzar la detección oportuna.“Generar mayor conciencia sobre el crecimiento infantil es fundamental para que más familias identifiquen señales a tiempo y busquen orientación médica. Actuar de manera temprana puede ampliar las opciones de atención y acompañamiento”, señaló Cristian von Schulz-Hausmann, director general de Merck México.



