Se refuerzan las medidas sanitarias ante quinta ola de COVID-19

Las “olas” son periodos de tiempo que han representado distintos escenarios para la implementación de respuesta organizada por parte de las instituciones del Sector Salud y otras dependencias gubernamentales para enfrentar la demanda de atención clínica de los pacientes y limitar el número de contagios.

Aun con el avance que se ha tenido en la vacunación de la población, medida fundamental para afrontar esta pandemia, México acumula un estimado total de 6.45 millones de casos y 327 mil decesos. Tan sólo en la primera quincena de julio de este año, se estima una suma alrededor de 405,014 contagios nuevos.

Autoridades e instituciones sanitarias refuerzan el mensaje de vigorizar y continuar con los protocolos sanitarios para evitar el incremento de contagios por SARS-CoV-2: constante lavado de manos, uso de geles y productos desinfectantes en manos y superficies, sana distancia, uso de cubrebocas, principalmente entre otras acciones, ante lo que se ha conocido como “la quinta ola” de COVID-19, que estamos atravesando actualmente.

¿Qué más podemos hacer para proteger nuestra salud respiratoria y restringir la propagación de este coronavirus?

La Dra. Brenda Paz Michel, directora de investigación de Esteripharma®, recomienda “agregar al importante lavado de manos con agua y jabón, un elemento que permita antisepsia y desinfección de alto nivel como las soluciones electrolizadas de superoxidación con pH neutro, conocidas como SES. Éstas sustancias han demostrado ser muy efectivas en el cuidado de la salud respiratoria debido a su amplio espectro que elimina al 99.999% de bacterias, hongos y virus, como el de la influenza AH1N1 y múltiples coronavirus, protegiendo vías respiratorias altas de infecciones, como ésta por SARS-CoV-2 que sigue repuntando en esta reciente ola que atravesamos”.

Las SES han demostrado su efectividad para reducir el riesgo de enfermedad por COVID-19, hecho que fue demostrado en un protocolo preventivo en profesionales de salud de primer contacto atendiendo pacientes con COVID-19, que realizaron enjuagues orofaríngeos y nasofaríngeos con SES al 0.0015% como protocolo profiláctico en conjunto con el uso de EPP (equipo de protección personal), mismas que fueron un factor protector en más del 90% al evitar el desarrollo de la enfermedad COVID-19, sin efectos adversos.

Tanto Estericide antiséptico bucofaríngeo como Esteriflu antiséptico nasal a base de SES con pH neutro al 0.0015%, no generan resistencia bacteriana, no son tóxicos, no tienen efectos secundarios, actúan en el foco de infección y evitan recaídas posteriores. “Valiosa ayuda para mantener nuestra salud respiratoria, incluso desde un punto de vista preventivo”, agrega Paz Michel.

Se ha observado en la población que el uso de cubrebocas se ha relajado considerablemente, como si fuera opcional más que una necesidad protectora. Lo mismo sucede con la sana distancia y el cupo máximo en espacios cerrados, tomando en cuenta la última reactivación económica con la reapertura de diversos comercios, actividades recreativas masivas, el regreso al trabajo presencial y el regreso a clases. Ante esta situación es imperativo continuar con las medidas de prevención y agregar antisépticos con efecto preventivo a nuestra rutina de cuidado diario.

Concluye la Dra. Brenda Paz: “La pandemia no es lineal y tiende a cambiar su comportamiento por períodos, tanto epidemiológica como clínicamente. Si bien estamos obligados a convivir con este virus, es preciso extremar precauciones y aprovechar todos los recursos que tengamos a la mano para maximizar nuestra protección”.

Se recomienda mantenerse atentos a los informes diarios que se han reinstaurado por parte de la Secretaría de Salud.