Nuevo año, nuevos hábitos de sanitización para prevenir enfermedades

Cada inicio de año es una invitación a la reflexión, sobre lo que hemos dejado atrás y sobre lo que está por venir. En la lista de propósitos por cumplir no puede faltar el de cuidar y mejorar nuestra salud, por lo que conviene revisar qué podemos cambiar o continuar haciendo para protegernos, en este caso, de microorganismos que puedan enfermarnos.

Durante la temporada de influenza estacional 2022-2023 (que inició en octubre del 2022 y concluye en marzo del 2023):

  • Se han notificado 116,016 casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI) e Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG), de los cuales se han confirmado 4,536 casos positivos a influenza (3.9%) y 57 defunciones por este virus.
  • De esos 4,536 casos psoitivos, los principales grupos de edad son de 25 a 29 años (13%), de 20 a 24 años (11%), mayores de 65 años (10%), de 30 a 34 años (9%) y de 5 a 19, 10 a 14 y de 15 a 19 años (8%).

¿Qué hemos aprendido sobre prevenir o disminuir la transmisión de patógenos?

Debido a la pandemia que transformó al mundo por COVID-19 (y que aún no termina), y más recientemente a los brotes de influenza que están a la orden del día, tomó otro significado y singular relevancia la higiene y desinfección de manos, superficies y ambientes para protegernos: puede llegar a salvar vidas.

El Dr. Conrado Polanco Ortíz de Esteripharma, menciona que es muy importante contar con aliados inocuos, no tóxicos, para alcanzar estos objetivos en nuestra vida cotidiana sin alterar nuestro estilo de vida, al contrario, creándonos hábitos de higiene más saludables: “Lo que buscamos es disminuir o limitar la propagación de agentes infecciosos con el potencial de causar enfermedades, sobre todo si tomamos en cuenta que se pueden adquirir y trasladar muy fácilmente a través del tacto. Es aquí donde resultan de gran ayuda y utilidad auxiliares como las soluciones electrolizadas de superoxidación con pH neutro, conocidas como SES, ya que, por su amplio espectro, son eficaces para eliminar bacterias, hongos y virus como la influenza AH1N1 y múltiples coronavirus al 99.999%”.

La forma correcta de sanitización es, de acuerdo con las autoridades sanitarias, primero limpiar y después desinfectar, para lograr el objetivo deseado:

  • Limpiar significa eliminar la materia orgánica, suciedad e impurezas de las superficies mediante un arrastre mecánico.
  • Desinfectar significa usar productos químicos para eliminar a los agentes infecciosos de superficies. Es importante señalar que, para que la desinfección sea eficaz, es necesario realizar previamente una limpieza adecuada.

“Incluso el uso de agua y jabón para lavarnos las manos o lavar superficies, es una medida muy simple pero muy efectiva para combatir la transmisión de agentes infecciosos. Para incrementar el nivel de higiene, podemos usar las SES con pH neutro, sobre todo en objetos de mucho contacto comunitario, como sillas, mesas, manijas de puertas, etc. o en nuestras manos si nos vamos a tocar el rostro, ya que ojos, nariz y boca son las principales puertas de entrada para los microorganismos que puede enfermarnos”, agrega el Dr. Polanco.

Por recientes eventos históricos y por la temporada invernal, es más común y más frecuente contraer enfermedades respiratorias, sin embargo, este tipo de higiene preventiva también ayudará a evitar otro tipo de afecciones, como las estomacales, que también son altamente infecciosas.

“Estos nuevos hábitos de higiene que hemos estado adoptando con el paso del tiempo deben permanecer de por vida, al igual que el entusiasmo por el año nuevo y proponernos cuidar de nuestra salud, debe traducirse en acciones que nos acompañen a lo largo de todo el año”, puntualiza Polanco.