«Huesera»: Ser madre no es tan padre

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El cine mexicano de terror encuentra en «Huesera» a su mejor exponente en los últimos años. Triunfadora en los Festivales de Tribeca y Sitges 2022, reúne horror psicológico, body horror y brujería.

A «Huesera» se le ha comparado con verdaderos peliculones del cine de horror clásico y moderno que no viene al caso mencionar, lo cual, supongo, debe ser todo un honor para su directora, Michelle Garza Cervera. Pero como aficionado al género, considero que no lo necesita porque es una película sólida, con su propia identidad, que se sostiene sin necesidad de comparaciones y además tiene todos los ingredientes para generar incomodidad.

Decir que Michelle Garza Cervera debuta con el pie derecho es poco, mejor dicho lo hace con los dos pies y bien plantados. Crea tensiones para meter a la protagonista en una atmósfera de confusión, y aunque el ser que la asedia casi no se ve, su presencia puede sentirse; es como el tiburón de Spielberg, que queda insinuado pero está ahí, acechando.

El diseño de sonido inunda los sentidos con crujidos que se convierten en leitmotivs, silencios pesados, ruidos inquietantes y una increíble, magnífica escena que sucede durante una cena, u otra que involucra el llanto de un bebé. ¿Jumpscares? No tienen cabida porque hubieran roto el tono misterioso de la película.

Michelle Garza Cervera tiene un debut prometedor y triunfador al ser reconocida el año pasado con dos galardones en el Festival de Cine de Tribeca y otros dos en el de Sitges. Quiere seguir haciendo cine de terror y habrá que seguirle la huella porque su «Huesera» es el augurio de cosas interesantes para el género en México.

Como historia de terror, el filme cumple y con creces. Su título podría asociarse con el oficio de tronar los huesos, esa forma de medicina alternativa para aliviar dolencias corporales ejercida por una especie de quiropráctico pero sin educación formal, o bien carece de documentos que certifiquen su aptitud. En este caso «Huesera» hace referencia a un ser sobrenatural que acecha a Valeria (Natalia Solián), una joven que será madre primeriza para alegría de su pareja Raúl (Alfonso Dosal) y su familia.

La historia, aunque es un drama, conserva su tono de horror. Pudo mostrar a Raúl siendo infiel porque ella «ha cambiado» por el embarazo, también pudo tener un final feliz, pero (sin hacer spoiler) prefiere decir que una mujer puede tomar decisiones fuertes. Cuenta con detalles como los barrotes en diagonal de una cuna (¿acaso no es algo raro?), rock urbano para romper con el elitismo que llega a mostrarse en las películas de horror mexicanas, entre otros que la hacen diferente.

No hay mejor manera de comenzar un filme que aborda el amor maternal viendo a Valeria, su madre y su tía pidiendo el milagro de ser mamá visitando la gigantesca imagen de la Virgen de Guadalupe en Ocuilan, Estado de México, la más grande del mundo.

Las plegarias son escuchadas, pero para Valeria ser madre comienza a volverse una carga al tener que soportar burlas sobre que ya se le estaba «yendo el tren» para tener hijos y su aptitud de ser madre.

La presión social, emocional y psicológica que significa dar a luz ha cobrado relevancia en la actualidad por la cada vez más común decisión de no tener hijos, la cual es cuestionada en una sociedad tan tradicionalista como la mexicana. Por mucho tiempo ser madre ha parecido requisito para ser mujer, como si terminara por definirla o darle presencia ante familiares y demás círculos sociales.

Valeria comienza a experimentar sucesos extraños y a tronarse los dedos y nudillos. Todo la lleva a situaciones donde su cordura se pone en entredicho, el clásico «no estoy loca, ¡créeme!», pero acertadamente el guion no se queda en el cliché, sino que explora el body horror con los cambios físicos propios de su estado, además del ser que la sigue.

Valeria es interpretada por Natalia Solián, quien carga sobresalientemente con el peso de la historia. Su personaje está bien estructurado, se explica su pasado para entenderla mejor y profundiza en su relación con Octavia (Mayra Batalla, quien también da una gran actuación), una amiga de la adolescencia por la que tiene sentimientos, los cuales debe reprimir porque tiene el rol de esposa y madre.

También se dedica a la carpintería, oficio de hombres, dirían algunos. Vivimos una era donde el empoderamiento de la mujer está cada vez más presente en los medios, pero «Huesera» no cae en discursos o reflexiones descaradas sobre el tema, lo hace de manera sutil y hasta delicada porque aquí lo que prevalece es el horror de su protagonista, que se enfrenta a prejuicios e ideas, y para rematar, a algo que le quita la tranquilidad.

El agobio que siente Valeria la lleva a buscar ayuda en la brujería, tema que no predomina en la historia y aparece hasta la última parte del filme como complemento y último recurso para combatir a lo que sea que persigue a nuestra protagonista. Su secuencia climática raya en el delirio pesadillesco, pero faltó aterrizar un poquito su simbología. Eso sí: la resolución es poderosa, sin necesidad de diálogos porque estarían de sobra.

Calificación ★★★★★
Por Erick Escudero
Datos
«Huesera» (The Bone Woman, México-Perú, 2023).
– Dirigida por Michelle Garza Cervera.
– Escrita por Michelle Garza Cervera y Abia Castillo.
– Duración: 93 minutos.
– Fecha de estreno: 9 de junio de 2022 en el Festival de Cine de Tribeca, NY; 10 de febrero en Estados Unidos; 23 de febrero en México.
– Protagonistas: Natalia Solián, Alfonso Dosal, Mayra Batalla, Jalil Lespert.

EN RESUMEN…

El cine mexicano de terror, castigado con tantas películas flojas sobre exorcismos y fantasmas, encuentra un digno exponente en «Huesera». Refresca el género, juega con ideas atrevidas y plantea una problemática actual sin perder la capacidad de incomodar y generar miedo.

Hasta se siente orgullo poder hablar tan bien de una película de horror mexicana que no necesita sustos falsos ni efectos visuales presuntuosos. El miedo se experimenta, no forzosamente debe verse en forma de fantasma o monstruo. «Huesera» debe ser ejemplo para los nuevos cineastas que hay más caminos por los cuales puede ir el terror mexicano y que se puede hacer buenas historias del género sin caer en poses. Debería ser llamada la película de terror mexicana del año, los demás gracias por participar, porque difícilmente alguna podría superarla.

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