31 de agosto de 2024, 21:00 horas, todas las partes se juntaron para que el ritual fuera inolvidable, el imponente Estadio GNP al máximo de su capacidad, la raza que en palabras de Saúl Hernández describió como increíble, enorme, poderosa e imbatible, el clima que fue muy respetuoso y Caifanes sobre el escenario con toda una historia portentosa detrás y llena de esas canciones con las que todos se identifican, en las que se cantó con todo el impulso de la voz, en las que de derramaron lágrimas de felicidad y pasión y en las que se soño estando más despiertos y vivos que nunca.
El inicio del concierto fue algo inusual pues las luces no se apagaron, Saúl Hernández tomó su guitarra y con caja de ritmos entonó Miedo para una multitud que acompañó en cada estrofa al líder de varias generaciones.
Posteriormente se unió Diego Herrera para iniciar los acordes de Viento y enseguida subió Alfonso André para regalar una exquisita versión de Antes de que nos olviden.
Ya con Rodrigo y Marco completando la alineación actual llegó uno de los momentos piel chinita de la noche con Los dioses ocultos, tema iconónico y épico de la banda para hacer estallar las voces de los casi 70,000 asistentes.
Luego de Para que no digas que no pienso en ti llegaron las primeras palabras de Saúl la leyenda viviente del rock mexicano: «impresionante, el espectáculo más grande eres tu raza, que dios te bendiga hoy y siempre.
Tal vez no se podía saber que canción seguía en la lista pero era seguro que se cantaría a todo pulmón, el ambiente fue inmejorable y se entonaron de principio fin temas como Nubes, Debajo de tu piel, Detrás de ti y la psicodelica Sombras en tiempos perdidos.
Cosas especiales estaban destinadas a pasar en este ritual y los invitados fueron ejemplo y distintivos en momentos importantes de la historia de Caifanes, Vivir Quintana cantó su Canción sin miedo y recordó la protesta y la lucha continua de la banda, Memo Briseño subió al escenario para entregar María de mis alquimias y dejar ver de una manera tan sublime las influencias musicales.
Nuevamente Saúl al micrófono recordó como Botellita de Jeréz fue la primera banda en llevar a Las Insólitas Imágenes de Aurora a sus primeros conciertos fuera de la ciudad, esto con el motivo de presentar al mismísimo Uyuyuy para interpretar el gran clásico Alarmala de tos.
No faltó el recibimiento y agradecimiento a los Caifanes más pequeños del concierto, las nuevas generaciones que ya disfrutan de la música de la banda y a las cuales se les dedica Ayer me dijo un ave y sobre todo una frase inquebrantable y contundente: «para que nadie te haga daño».
Enseguida llegaron una serie de temas muy potentes cómo El Elefante, De noche todos los gatos son pardos, Avientame, Perdí mi ojo de venado y Afuera con una participación especial de un ritual de bailarines con atuendos prehispánicos resaltando unos impresionantes penachos.
Saúl Hernández que naturalmente siempre sabe que decir y que destacar menciono: «¿Todo bien?, aunque la lluvia nos está purificando al fin, pero Tlaloc ha sido muy generoso, Tlaloc sabe que tu estás aquí y por eso te respeta».
Para el encore Diego Herrera al saxofón tomó el escenario y dejó escuchar los acordes del Himno Nacional Mexicano con el que el ex Foro Sol realmente retumbó pues cada uno de los asistentes lo cantaron con el gran orgullo de ser mexicanos.
Es difícil seleccionar solo un tema pero está vez la distinción a canción de la noche será para Mátenme porque me muero ya que lo tuvo todo, un imponente inicio con los acordes del teclado, el redoble de la batería que da paso al grito distintivo con el que empieza la rola y que seguramente alcanzó los decibeles mas altos, la voz de miles de almas cantando al mismo tiempo «cuando me muera y me tengan que enterrar quiero que sea con una de tus fotografías, para que no me de miedo estar abajo, para que no se me olvide como es tu cara, para imaginar que estoy contigo y sentirme un poquito vivo».
Lo único lamentable de la noche fue que el concierto tenía que llegar a su fin, pero no sin antes dar paso a más canciones infaltables como Aquí no es así, No dejes que, La Célula que explota y el gran cierre con la versión extendida de La Negra Tomasa.
Fue una noche histórica, digna de ser contada con el pasar de los años, claramente lograda por CAIFANES una de las bandas más grandes e importantes de todos los tiempos y que esperemos dure mucho tiempo más.