Muere El Mencho
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, marcó un punto de quiebre en la historia reciente del crimen organizado en México. Considerado durante años uno de los narcotraficantes más poderosos y violentos del país, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación perdió la vida tras un operativo de alto impacto realizado por fuerzas federales en el estado de Jalisco.
De acuerdo con la información oficial, el operativo fue encabezado por el Ejército Mexicano, con apoyo de la Guardia Nacional y cuerpos de inteligencia. El enfrentamiento se registró en una zona serrana del municipio de Tapalpa, donde Oseguera Cervantes resultó gravemente herido y posteriormente falleció mientras era trasladado bajo custodia hacia la Ciudad de México.
La confirmación de su muerte provocó reacciones inmediatas en distintas regiones del país. En varios estados se reportaron bloqueos carreteros, quema de vehículos y episodios de violencia, atribuidos a células del CJNG en respuesta a la caída de su máximo líder. Las autoridades desplegaron operativos adicionales para contener los disturbios y reforzar la seguridad en puntos estratégicos.
El Mencho construyó un imperio criminal basado en el tráfico de drogas sintéticas, el control territorial y una estrategia de confrontación directa tanto contra grupos rivales como contra las fuerzas del Estado. Su figura se convirtió en símbolo del poder y la brutalidad del CJNG, organización que logró una rápida expansión nacional e internacional, particularmente hacia Estados Unidos, donde era uno de los criminales más buscados.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes representa uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico en México en las últimas décadas. No obstante, especialistas advierten que el vacío de poder que deja su ausencia podría derivar en disputas internas y nuevos episodios de violencia, mientras el CJNG redefine su estructura y liderazgo en un escenario de alta tensión para la seguridad nacional.

