Del B2B tradicional al marketplace: la evolución del comercio entre empresas en México
El comercio entre empresas en México está experimentando una transformación estructural. Lo que durante años estuvo dominado por relaciones comerciales tradicionales, procesos manuales y canales fragmentados, hoy evoluciona hacia modelos digitales más dinámicos, donde el marketplace comienza a ganar protagonismo como pieza clave en la estrategia B2B.
Este cambio se da en un contexto de crecimiento sostenido del comercio electrónico. De acuerdo con el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el ecommerce retail en México alcanzó los 941 mil millones de pesos en 2025, con un crecimiento del 19.2% y más de 77 millones de compradores digitales. Este avance no solo refleja la consolidación del canal digital en el consumo, sino que también está impulsando nuevas expectativas en el ámbito empresarial.
En paralelo, el mercado de comercio electrónico B2B en México continúa expandiéndose. Estimaciones de la firma Grand View Research proyectan que este segmento podría superar los 107 mil millones de dólares hacia 2030, impulsado por la digitalización de procesos comerciales y la necesidad de mayor eficiencia operativa.
En este escenario, el modelo de marketplace está redefiniendo la manera en que las empresas compran y venden. Más allá de ser un canal adicional, se convierte en una extensión natural del negocio, permitiendo integrar múltiples proveedores, ampliar portafolios y responder con mayor agilidad a la demanda. Según datos de Statista, el 43% de los compradores B2B ya utiliza marketplaces como parte de su proceso de compra, mientras que un porcentaje creciente recurre a más de una plataforma para comparar opciones y tomar decisiones informadas. Lo que hace del marketplace B2B una opción especialmente atractiva no es solo su capacidad para ampliar el alcance de mercado, sino también su rol como impulsor de eficiencia operativa y optimización de recursos. En un entorno donde la velocidad y la agilidad son determinantes, estas plataformas permiten conectar a múltiples proveedores y clientes en un mismo espacio, reduciendo tiempos y costos de intermediación, al tiempo que facilitan una mayor capacidad de respuesta frente a cambios en la demanda.
Este comportamiento refleja un cambio profundo: el comprador empresarial adopta dinámicas propias del consumidor final, priorizando la autonomía, la transparencia en la información y la capacidad de acceder a una oferta amplia desde un solo punto de contacto.
Sin embargo, esta evolución también plantea nuevos desafíos. A diferencia del comercio B2C, las operaciones B2B requieren estructuras más complejas, donde cada cliente puede tener condiciones comerciales específicas, múltiples usuarios y procesos de aprobación internos. Esto implica gestionar catálogos personalizados, precios diferenciados, líneas de crédito, integraciones con sistemas empresariales y flujos de compra más sofisticados.
Además, el marketplace B2B deja de ser únicamente un canal de ventas para convertirse en un ecosistema dinámico que conecta empresas, proveedores y servicios complementarios. En este entorno, la colaboración y la competencia conviven, generando un flujo constante de información que puede ser aprovechado estratégicamente para optimizar la toma de decisiones, anticipar tendencias y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro.
En este contexto, las empresas están migrando hacia plataformas que permitan articular estos elementos en un mismo entorno, combinando capacidades de comercio tradicional con funcionalidades de marketplace. Tecnologías con arquitecturas flexibles, integración con sistemas ERP y CRM, y herramientas de autoservicio para clientes y proveedores permiten construir ecosistemas comerciales más conectados y escalables, en línea con lo observado en otros mercados de la región.
Este cambio no es únicamente tecnológico, sino también estratégico. La adopción de modelos de marketplace B2B implica una evolución en la forma en que las empresas entienden sus operaciones, pasando de esquemas lineales a modelos colaborativos donde múltiples actores participan en la generación de valor. Las compañías que avanzan en esta dirección logran no solo optimizar costos, sino también mejorar su capacidad de adaptación y respuesta ante un entorno cada vez más dinámico. “A medida que el comercio B2B evoluciona, vemos cómo el modelo de marketplace se vuelve cada vez más relevante para las empresas. Permite no solo ampliar la oferta y mejorar la disponibilidad, sino también construir ecosistemas más dinámicos que responden mejor a las nuevas expectativas del comprador empresarial”, señala Andrés Zuluaga, VP Sales & Growth North LATAM VTEX
Para acompañar esta evolución, las plataformas tecnológicas también están incorporando capacidades específicas para habilitar estos modelos. En este sentido, soluciones como las de VTEX permiten operar esquemas de comercio colaborativo con marketplace nativo, facilitando la incorporación de nuevos sellers, la sincronización de productos y stock, y la gestión distribuida de pedidos, elementos clave para acelerar el time-to-revenue y optimizar estrategias omnicanal. Lejos de reemplazar otros canales, el marketplace se integra dentro de un recorrido de compra más amplio, donde los canales propios de las marcas siguen siendo fundamentales para construir confianza, ofrecer información detallada y cerrar la transacción. Las compañías que logran articular ambos mundos integrando plataformas multivendedor y experiencias propias robustas son las que están mejor posicionadas para capturar valor en este nuevo entorno.
La transformación del comercio B2B en México responde a un cambio en la lógica misma de las relaciones comerciales. En esta nueva etapa, la capacidad de integrar tecnología, partners y procesos en un ecosistema conectado será determinante para las empresas que buscan escalar, diferenciarse y competir en un mercado cada vez más dinámico.

