Temporada primaveral: cómo enfrentar la temporada alta de rinitis alérgica
Con la llegada de marzo y el inicio de la primavera, aumenta la presencia de polen en el ambiente y, con ello, los casos de rinitis alérgica estacional en México, que aunque no es una enfermedad grave, sí puede afectar de forma importante la calidad de vida, el descanso y la productividad diaria.
El Dr. Conrado Polanco Ortíz, gerente de relaciones médicas de Esteripharma, explica que “la rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa nasal provocada por una reacción inmunitaria a alérgenos ambientales, y lo que la hace estacional, es la época específica del año en que incrementan”, puntualizando que “los alérgenos son sustancias generalmente inofensivas que el sistema inmunológico de personas sensibles reconoce como amenazas”.
A diferencia de un resfriado común, no es causada por un virus ni se acompaña de fiebre, pero puede prolongarse durante varias semanas mientras persista la exposición al agente desencadenante.
Dentro de los principales signos y síntomas se encuentran: goteo de la nariz y congestión nasal, ojos rojos y llorosos con picazón, estornudos, tos, picazón en la nariz o garganta, entre otros.2 En algunos casos, también puede presentarse alteración del sueño, cansancio, irritabilidad y disminución en la concentración, lo que impacta directamente en la vida escolar y laboral.
La rinitis alérgica puede convertirse en asma, dar complicaciones a nivel del oído o derivar en conjuntivitis o sinusitis, esta última es la inflamación de la mucosa de los senos paranasales (espacios llenos de aire en el cráneo) que provoca fuertes dolores de cabeza y dificultad para respirar, entre otros problemas.
Frente a este panorama, el experto recomienda adoptar medidas, básicas pero funcionales, para reducir la exposición a alérgenos y la intensidad de los síntomas:
- Mantener puertas y ventanas cerradas en días con alta concentración de polen.
- Evitar actividades al aire libre en las primeras horas de la mañana, cuando los niveles de polen suelen ser más elevados.
- Cambiarse de ropa y lavar el rostro (o bañarse) después de permanecer en exteriores.
- Limpiar superficies con paños húmedos para evitar dispersar partículas.
- Terapias farmacológicas y/o vacunas antialérgicas específicas, bajo instrucción y vigilancia médica (alergólogos).
- Realizar higiene nasal frecuente para retirar alérgenos acumulados.
De hecho, los lavados nasales se asocian con una mejoría en los síntomas nasales y calidad de vida, así como una reducción del consumo de medicamentos.
En este punto, la innovación científica ha abierto nuevas posibilidades. Las soluciones electrolizadas de superoxidación (SES) con pH neutro representan una alternativa segura y eficaz para la higiene nasal.
“Son auxiliares seguros y eficaces que protegen la mucosa nasal sin dañarla, ayudando a mantenerla limpia e hidratada. Gracias a su amplio espectro, estos antisépticos eliminan virus respiratorios pandémicos como los coronavirus y los de la influenza, así como bacterias y hongos, sin generar resistencia bacteriana ni efectos secundarios, incluso en adultos mayores y/o en edades pediátricas”, especifica el Dr. Polanco Ortíz. “Pueden utilizarse de forma frecuente, como protección y/o como parte de un tratamiento integral, favoreciendo un ambiente nasal más saludable y contribuyendo al bienestar respiratorio, especialmente durante temporadas de alta exposición”.
Ante el aumento de casos de rinitis alérgica en primavera, la recomendación general es fortalecer nuestras defensas cotidianas, identificar los síntomas a tiempo, aplicar medidas preventivas y mantener una adecuada higiene nasal, lo que puede transformar por completo la experiencia de la temporada. “Respirar bien es calidad de vida, y pequeños hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia”, concluye el Dr. Polanco Ortiz.


