Noche de Primavera 2026, un festival organizado por el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura capitalina, hizo vibrar el Centro Histórico con una diversidad de ritmos musicales y artistas de talla internacional desde las 11:30 horas hasta la 1 de la madrugada de este sábado 21 y domingo 22 de marzo. La jornada logró congregar a 170 mil asistentes, quienes celebraron en el espacio público la llegada del primer equinoccio del año.
Esta edición destacó por la participación de 10 invitados provenientes de países como Canadá, Corea, Marruecos, Francia, Estados Unidos, Colombia, Argentina, Italia, Nigeria y Japón, quienes como artistas de talla internacional, enriquecen significativamente la propuesta del festival. Su presencia resulta favorecedora para la creación de puentes culturales, pues fomenta el intercambio de ideas, estilos, propuestas y distintas perspectivas entre las escenas musicales.
En la Plaza de la Constitución se realizó la cuarta edición del Gran Baile de Sonideras y Sonideros, en el que participaron “Sensación Barranco”, “Sonido Kanela”, “Sonido Fostermanía”, “El Junior Ritmo y Sorpresa”, “Sonido Gallito” y “Sonido Cóndor”, talentos con diferentes trayectorias y experiencias que lograron avivar el ánimo de las y los asistentes, haciéndoles bailar salsa, cumbia, high energy, entre otros, por más de doce horas continúas.
“Me parecen increíbles estos eventos porque el Estado mexicano puede garantizar nuestro derecho a la cultura y qué mejor que sea cultura nuestra, ¿no? No una cultura occidentalizada, sino algo que en el pasado se veía como algo indeseable o de poca clase, que no debía estar ni ocupar el espacio público. (…) En estos momentos el Zócalo está llenísimo y eso solo habla de cómo estos eventos son fructíferos porque a la gente nos gusta realmente esta música, nos encanta la cultura de la cumbia y del barrio”, expresó José Luis, originario del Estado de México.
El baile sonidero se vivió con una vibra contagiosa, donde cada canción popular fue coreada y bailada, provocando aplausos, gritos, pasos improvisados y sonrisas por todos lados. La plancha del Zócalo se mantuvo llena en todo momento, con personas entregadas al ritmo y a las mezclas de las y los sonideros. Cabe destacar que en cada número hubo bailarines y bailarinas arriba del escenario mostrando coreografías inolvidables.
Esta expresión de talentos reunió a diferentes generaciones: jóvenes, adultos y personas mayores compartiendo el mismo espacio, todas y todos unidos por el amor a la música y el baile. Conforme fue cayendo la noche, el Zócalo capitalino se fue llenando más y más, pues “Sonido Cóndor” fue la estrella de la inolvidable velada.
Mientras tanto, en el balcón del Museo del Estanquillo, la gente pudo deleitarse con algunas presentaciones de ópera por parte de Chris Uribe y Diana Mata, así como también disfrutar de hip-hop con Zticma, Danger AK, Zett e Invitado Ese O. En medio de los monumentales edificios y la cotidianidad, las y los asistentes pudieron conectar a través de la música.
“Las propuestas me parecen bien, creo que es importante que no solo esté la escena, o la representación en los escenarios sea solo de la Ciudad de México, sino que también se extienda hacia los otros estados de la República y que haya representación de hombres y mujeres. Estoy muy agradecida con este Gobierno de que haga estos eventos y que nos permita apropiarnos del espacio público”, expresó Abril, quien vive en la alcaldía Miguel Hidalgo.
El Monumento a la Revolución se convirtió en el epicentro del rock este sábado durante la Noche de Primavera, con una jornada musical donde el público coreó al unísono temas emblemáticos del género durante más de siete horas.
La tarde contó con la participación de bandas y artistas fundamentales como Kerigma, pioneros del rock nacional con temas como “No me hace bien”; y Guillermo Briseño, reconocido por canciones como “Apaga la luz”, quien en esta ocasión estuvo acompañado por estudiantes de la Escuela de Música del Rock a la Palabra, con quienes celebró los 20 años de la institución.
En punto de las 19:00 horas Meme del Real tomó el control del escenario y aportó una visión contemporánea con piezas como “Princesa”, “Eres” y un popurrí de música popular mexicana que hicieron bailar a la multitud. Más tarde, se presentó Cecilia Toussaint, una de las voces más emblemáticas del rock mexicano con 50 años de carrera. Durante su concierto cantó temas icónicos como “Amantes”, “Caite cadáver” y “Astrágalo”, que transportaron a la Plaza de la República a los años 80.
El cierre estuvo a cargo de Los Lobos, agrupación mexicoestadounidense de alcance internacional, conocida por fusionar rock, blues y música tradicional, y por éxitos como “La Bamba”. Su presentación consolidó una noche en la que la música se convirtió en punto de encuentro, memoria y celebración.
“Desde que anunciaron el cartel supe que iba a venir, porque no siempre se tiene la oportunidad de ver a tantos artistas en un mismo lugar. Además, se agradece mucho que no se centren en un solo género, sino que acerquen música de todo tipo para todos los gustos”, comentó Ricardo, vecino de la alcaldía Miguel Hidalgo.
En el Monumento a Beethoven, los “Hermanos Menores” fueron los encargados de abrir el escenario en punto de las 16 horas con su inigualable fusión de rock experimental, hardcore y psicodelia, para después darle paso a Bella Litsa, Black Pantera y por supuesto, al esperado y aclamado compositor y cantante argentino Santiago Motorizado. La noche concluyó con una energía inigualable de la presentación de “La Tremenda Korte”, entre ska, metales encendidos y un público que no dejó de bailar ni un solo instante, cerrando el evento con una conexión colectiva imposible de borrar.
La Plaza Manuel Tolsá fue inundada por música electrónica y su cartel estuvo compuesto por Sickick, Fat Hamster & Kang New, Retro Casssetta, Magnolia Coronado y Potochkine. La gente gozó desde los ritmos más envolventes hasta los sets más elaborados, logrando una experiencia sensorial única para bailar sin parar.
Por su parte, el Kiosko de la Alameda Central fue un punto de encuentro para las y los fanáticos de La China Sonidera, DJ Milf, Piñata Protest, Pablito Mix y Amandititita. En todo momento la variedad de ritmos y propuestas mantuvieron la emoción al máximo y sin duda, fue un momento musical dinámico.
La Cañada, una experiencia innovadora que transformó el festival en una aventura
El festival no solo destacó por su propuesta musical diferente y con la mejor música del mundo, sino que también ofreció a las y los asistentes la posibilidad de acampar en La Cañada, ubicada en los Dinamos. Rodeada de vegetación y envuelta en la oscuridad, la audiencia disfrutó de “Los Eclipses”, Sotomayor, Indus, Dishype y Centavrvs, en un atmósfera cargada de energía y conexión colectiva.
Poder acampar en esta zona natural brindó una verdadera experiencia de rave, permitiendo que el público pudiera sumergirse por completo en una velada de música, naturaleza y convivencia de una manera irrepetible.
Así fue como una vez más la capital celebró la llegada de la Primavera, decorada con sus jacarandas moradas, sus históricos edificios y la calidez de sus habitantes. De esta forma, el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada Molina, reafirma su compromiso con el acceso libre y la descentralización de la cultura, para que cada persona pueda ejercer sus derechos culturales con total libertad.

