
El guitarrista René Sagnelli nos comparte su nuevo sencillo
Vita Evanescens una pieza cuyo valor está menos en la literalidad de su universo conceptual que en su capacidad para convertir una ansiedad difusa del presente en una imagen clara: la de una humanidad drenada por las mismas estructuras que dice habitar voluntariamente.En
“Vita Evanescens — Losing Life Force”, la distopía no funciona como escapismo sino como dispositivo crítico. La canción se construye alrededor de una premisa reconocible dentro del imaginario contemporáneo —la posibilidad de habitar una simulación diseñada por inteligencia artificial—, pero desplaza rápidamente ese punto de partida hacia algo más incisivo: una reflexión sobre la erosión de la subjetividad en sistemas que administran atención, energía y conducta.
La figura de
“The Machine” condensa esa operación simbólica. Más que un villano dentro del relato, aparece como representación de una estructura total: una lógica que absorbe, repite y despersonaliza. La fuerza de la propuesta está en cómo traduce esa abstracción a una experiencia emocional concreta: agotamiento, alienación, automatismo. En ese sentido, la canción se acerca menos a la narrativa futurista tradicional que a una crítica de la vida contemporánea y sus formas de desgaste.El título,
“Losing Life Force”, evita la sutileza y por eso mismo resulta efectivo. Lo que está en juego aquí no es solo la energía vital en un sentido metafórico, sino la posibilidad de sostener conciencia dentro de un entorno que premia la pasividad y vuelve funcional la desconexión. La idea de “despertar”, entonces, no aparece como gesto espiritual ni como consigna obvia, sino como una ruptura mínima frente a la inercia.
Con
“Losing Life Force”, el proyecto propone una obra con ambición conceptual, pero también con resonancia emocional. Una canción que dialoga con el presente desde la distopía, sin perder de vista la fragilidad humana que intenta retratar.