METRÓPOLIS vuelve al futuro para inaugurar el 25º Festival de Cine Alemán
Hace un siglo, Fritz Lang imaginó una ciudad marcada por el poder, la tecnología y una profunda desigualdad social. La ubicó en un futuro entonces lejano: el año 2026. Hoy, ese futuro finalmente nos alcanza.
Para inaugurar su 25ª edición y dar inicio a las celebraciones por los 60 años del Goethe-Institut en México, el Festival de Cine Alemán presentará una función especial de METRÓPOLIS, monumental clásico de Fritz Lang y una de las obras más influyentes de la historia del cine mundial.
La proyección estará acompañada por una musicalización original creada especialmente para esta ocasión e interpretada en vivo por 2Contrabajos, ensamble integrado por Quique Rangel, miembro fundador de Café Tacvba, y el compositor e improvisador Mike Sandoval, junto con Denise Gutiérrez, cantante y compositora al frente de Hello Seahorse! y MexFutura.
La función se realizará el jueves 24 de septiembre a las 19:00 horas en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en una experiencia audiovisual que reunirá el patrimonio cinematográfico alemán con la creación musical contemporánea mexicana.
FUTUROS DESOBEDIENTES
La elección de METRÓPOLIS dialoga directamente con el concepto curatorial de la edición 25 del Festival de Cine Alemán: FUTUROS DESOBEDIENTES.
Vivimos una época en la que los discursos oficiales parecen conducirnos inevitablemente hacia la confrontación: fronteras que se endurecen, guerras que se multiplican y sociedades que se fracturan. Frente a este panorama, imaginar otros futuros se convierte en un acto profundamente político y poético.
Como forma de pensamiento sensible, el cine posee la capacidad de abrir grietas en las narrativas dominantes, cuestionar aquello que se presenta como inevitable y ensayar nuevas formas de mirar, narrar y comprender lo que vendrá.
Los futuros que propone esta edición no se limitan solo a las visiones tecnológicas ni a las distopías espectaculares. Son futuros íntimos, incómodos, sensibles e inesperados. Relatos construidos desde la duda, la fragilidad, la resistencia y la voluntad de imaginar otras formas de relacionarnos con el amor, la identidad, la memoria, el territorio y la pertenencia.
En un momento histórico en el que el presente parece cerrarse sobre sí mismo, el cine alemán recuerda que desobedecer también puede ser un gesto de esperanza. Cada historia que desafía lo establecido y cada imagen que se atreve a mirar el mundo desde otro ángulo abre la posibilidad de construir un futuro diferente.
El futuro imaginado hace un siglo
Pocas películas han concebido el porvenir con la fuerza visual y narrativa de METRÓPOLIS. La cinta presenta una sociedad estrictamente dividida en dos clases: en la superficie viven los ricos y privilegiados, mientras que, en las profundidades, una multitud de trabajadores sostiene con su esfuerzo un monumental sistema de máquinas.
Desde la Nueva Torre de Babel, Joh Fredersen controla la ciudad y el corazón de su maquinaria. Su hijo Freder, sin embargo, comienza a cuestionar la desigualdad sobre la que se ha construido aquel mundo y desciende hasta la ciudad de los trabajadores, donde conoce a María, una joven que alimenta la esperanza de una sociedad distinta.
Ante la posibilidad de una rebelión, Fredersen recurre al inventor Rotwang para construir un hombre-máquina con la apariencia de María, cuyo propósito será manipular a los trabajadores y conducirlos a la destrucción.
Considerada el prototipo de la ciencia ficción distópica, METRÓPOLIS transformó para siempre el imaginario cinematográfico. Sus ciudades verticales, máquinas monumentales y sociedades fragmentadas continúan influyendo en el cine, la arquitectura, la música, el diseño, la literatura y la cultura visual contemporánea.
Sin embargo, su vigencia no reside únicamente en su extraordinaria estética. La película plantea preguntas que permanecen abiertas: ¿qué ocurre cuando el desarrollo tecnológico avanza sin considerar el bienestar de las personas?, ¿quién controla los sistemas que organizan la vida colectiva?, ¿qué costo humano se oculta detrás de las promesas de progreso?
A cien años de su rodaje y precisamente en el año en el que se sitúa su historia, METRÓPOLIS deja de ser solamente una visión del futuro concebida desde el pasado para convertirse en un espejo inquietante de nuestro presente.
Una obra reconstruida para nuevas generaciones
Poco después de su estreno, METRÓPOLIS sufrió numerosos cortes y modificaciones. Durante décadas se consideró perdida más de una cuarta parte de la película, hasta que en 2008 fue localizado en Buenos Aires un material casi completo, aunque severamente dañado.
Este hallazgo permitió completar sustancialmente la reconstrucción realizada en 2001, reincorporar secuencias que se creían desaparecidas y corregir el orden de su montaje.
La versión restaurada que se presentará en el festival fue realizada en 2010 por la Fundación Friedrich-Wilhelm-Murnau, junto con la Deutsche Kinemathek – Museum für Film und Fernsehen, en colaboración con el Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken de Buenos Aires.
La recuperación de la película también permite reconocer la participación fundamental de varios cineastas en su realización y en su impacto internacional.
El productor Erich Pommer fue una figura decisiva dentro del cine de la República de Weimar y estuvo al frente de algunas de las productoras cinematográficas alemanas más importantes de su época. Por su parte, el director de fotografía Karl Freund y el especialista en efectos visuales Eugen Schüfftan fueron responsables de buena parte de las innovaciones ópticas y de las imágenes de gran impacto que convirtieron a METRÓPOLIS en un referente mundial.
Freund emigró voluntariamente a Estados Unidos en 1929. Pommer y Schüfftan perdieron sus puestos de trabajo en 1933 como consecuencia de las políticas de “arianización” del régimen nazi y tuvieron que exiliarse. Tanto Freund como Pommer dejaron posteriormente una huella imborrable en el desarrollo del cine estadounidense.
Una nueva composición para una película centenaria
Para esta función inaugural, el universo visual de METRÓPOLIS cobrará una nueva dimensión a través de una composición original creada especialmente para la película por el ensamble 2Contrabajos y la cantante y compositora Denise Gutiérrez, e interpretada en vivo por lxs tres artistas.
La propuesta no busca simplemente acompañar las imágenes, sino dialogar con ellas y re-interpretarlas desde el presente. Música, improvisación y voz se construirán en tiempo real frente a la película, creando una experiencia única e irrepetible.

