México femenil tetracampeonas en Juegos Centroamericanos
En una auténtica montaña rusa de emociones, la Selección Mexicana Femenil Sub-23 escribió una página dorada en la historia del deporte nacional al consagrarse tetracampeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El Estadio Cibao FC fue el escenario de una final de alarido donde el Tricolor se impuso en la tanda de penales frente a una combativa selección de Colombia, tras un dramático empate de 1-1 en los 120 minutos reglamentarios y de prórroga.
Desde el silbatazo inicial, ambos combinados demostraron por qué dominaron el certamen en suelo caribeño. Las dirigidas por el banquillo mexicano tomaron la iniciativa, buscando imponer condiciones ante unas cafeteras bien paradas en zona defensiva que apostaron por el orden y la velocidad al contragolpe.
A pesar de las constantes aproximaciones del ataque tricolor comandado por elementos de jerarquía, la muralla colombiana y las intervenciones de la arquera rival impidieron que el marcador se moviera durante los noventa minutos regulares, obligando el encuentro a disputar los tiempos extra.
Cuando las piernas pesaban y el fantasma de los penales rondaba el terreno de juego, el partido desató su máxima locura en la prórroga.
El golpe cafetero: Al minuto 118, en pleno cierre del tiempo extra, un contragolpe letal de Colombia culminó con una anotación de Ingrid Guerra, quien venció a la guardameta mexicana Celeste Espino para poner el 1-0 parcial y silenciar momentáneamente a la escuadra azteca.
Con el tiempo expirando y la medalla de oro escapándose de las manos, el Tri no bajó los brazos. En la última jugada del encuentro (120+3′), Ana Mendoza se tuvo confianza desde larga distancia en un cobro que terminó por complicarse en el fondo para la zaga y la portera colombiana, decretando un agónico e infartante 1-1 que mandó la definición directamente a los once pasos.
En la tanda de penales, la jerarquía mental y la precisión se inclinaron del lado mexicano. Con una ejecución impecable por parte de tiradoras como Nicole Pérez, Natalia Colín, Valerie Vargas y la rúbrica definitiva de Alison Veloz, sumado a una soberbia actuación bajo los tres postes de Celeste Espino —quien detuvo disparos clave—, México se impuso por 4-2 en la tanda definitiva.
Con este triunfo histórico en Santo Domingo 2026, la Selección Mexicana Femenil extiende su absoluto dominio en el área de CONCACAF a nivel regional, sumando su cuarta presea dorada consecutiva tras las gestas conseguidas en Veracruz 2014, Barranquilla 2018 y San Salvador 2023.

