Fallece periodista y feminista Gloria Steinem
Gloria Steinem, la periodista, escritora y activista que se convirtió en el rostro más reconocido de la segunda ola del feminismo en Estados Unidos y en un faro global de los derechos de las mujeres, falleció a los 92 años. Su fundación confirmó que la histórica activista murió pacíficamente en su residencia de Nueva York, rodeada de sus seres queridos.
Nacida en Toledo, Ohio, en 1934, Steinem construyó una trayectoria de más de seis décadas dedicada a la lucha por la igualdad de género, la justicia social y los derechos reproductivos. Aunque al inicio de su carrera destacó en el periodismo escrito —con trabajos memorables como su reportaje encubierto de 1963 sobre las condiciones laborales en los clubes Playboy—, su vida dio un giro definitivo cuando comenzó a involucrarse de lleno en los movimientos de liberación de las mujeres a finales de los años sesenta.
Reconocida por su característico estilo de gafas de aviador y melena lacia con raya al medio, Steinem supo utilizar el impacto de los medios de comunicación para amplificar una causa que muchos intentaban minimizar. En 1972, cofundó la influyente revista Ms., la primera publicación feminista de gran tirada en desafiar las normas culturales de la época. Asimismo, cofundó organizaciones clave como el Caucus Político Nacional de Mujeres en 1971, impulsando la participación activa de las mujeres en la política y en la toma de decisiones públicas.
A lo largo de su vida, Steinem combinó el activismo de base con una incansable labor como conferencista internacional. Lejos de adoptar una postura distante, recorrió el mundo promoviendo la equidad y visibilizando problemáticas que iban desde la violencia de género hasta la discriminación sistémica, enfatizando siempre que el feminismo debía intersecarse con la lucha racial y la defensa de las minorías.
En 2013, el entonces presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor civil en Estados Unidos, en reconocimiento a su impacto perdurable en la sociedad. Manteniéndose activa hasta el final de sus días, continuó escribiendo, participando en círculos de debate y colaborando en proyectos editoriales enfocados en inspirar a las nuevas generaciones de activistas.
Con su partida, el movimiento feminista global pierde a una de sus pensadoras más lúcidas y referentes morales, cuya convicción de que la igualdad es un derecho inalienable continuará resonando en las futuras generaciones.

