¿Sabías que el 70% de los bebés tiene pancita sensible?

¿Alguna vez te has preguntado por qué los bebés sufren de malestares gastrointestinales? Durante los primeros meses de vida, el sistema digestivo de los bebés se sigue desarrollando y es probable que la actividad y cantidad de enzimas digestivas aún no trabajen a su capacidad total, lo que provoca que algunos bebés no puedan digerir ni romper todos los nutrimentos que se le proporcionan en la dieta, generando malestares derivados de la pancita sensible: una sensación de irritabilidad y llanto inconsolable, también conocida como “cólicos” y gases, que es experimentada hasta por el 70% de los bebés[1].

Estos malestares gastrointestinales son muy comunes, ya que su estómago no se ha terminado de desarrollar al 100% y sufren incomodidades, de hecho, 1 de cada 2 bebés sanos puede presentar estas molestias y el llanto por “cólicos” puede durar entre 4 y 5 horas, ser repentino y de predominio vespertino, provocando que los bebés se sientan incómodos y resulte difícil calmarlos.

“Aunque la mayoría de los bebés comienza a sentirse mejor después de los primeros meses de vida y este proceso es transitorio, puede ser muy complicado para madres, padres y bebés, por lo que es necesario generar conciencia sobre las acciones que pueden ayudar a la familia en esta etapa y crear una mejor conexión entre el bebé y los papás”, comentó la Doctora y Pediatra Ana Salvador.

Si la o el bebé, o niños mayores de un año que aún presentan malestares gastrointestinales, están siendo alimentados con algún sucedáneo -sustituto parcial o total de la leche materna-, el pediatra decidirá si hay que buscarle una opción de alimentación que sea de más fácil digestión, como una fórmula diseñada con menos contenido de lactosa y proteínas parcialmente hidrolizadas -partidas en pedazos más pequeños- que facilitan a los bebés su absorción y digestión, pudiendo disminuir los malestares provocados por la pancita sensible.

Este tipo de proteínas ayudarán a disminuir los malestares gastrointestinales leves como cólicos, llanto, cambios en la frecuencia y consistencia de las evacuaciones que son percibidos como “estreñimiento” y reflujo, logrando que los bebés se sientan mucho mejor, ya que ¡si su pancita está bien, todo está mejor!

“Si bien los malestares gastrointestinales se pueden presentar durante los primeros de vida, hay bebés que pueden seguir siendo sensibles por un tiempo más prolongado, o las madres, en vista de la situación tan angustiante de llanto, irritabilidad y malestar, deciden mantener el uso de una fórmula con proteína parcialmente hidrolizada y reducida en lactosa, por ello, hay opciones de manejo nutricional también para los bebés mayores de 1 año, con fórmulas con proteína parcialmente hidrolizada y baja en lactosa para apoyar a aquellos con pancita sensible” mencionó la Doctora Flor, Pediatra Neonatóloga

Esta etapa puede llegar a ser muy estresante para toda la familia, pero lo importante es identificar las necesidades del bebé y reforzar la relación entre toda la familia, brindándoles amor, confianza y apoyo en todo momento.

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