Presentan modelo para fortalecer la seguridad hídrica y gobernanza del agua en el sureste de México

Durante el evento virtual “Gestión de Agua y Género” convocado por Grupo Rotoplas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, se presentó el Modelo de fortalecimiento de la seguridad hídrica y gobernanza del agua con perspectiva de género que actualmente es implementado en comunidades rurales del sur-sureste de México, para mejorar el acceso a agua limpia y segura.

El evento fue presidido por Miguel Ángel Mendoza, director de Capital Humano de Grupo Rotoplas y contó con la participación de Irene Cauich, coordinadora operativa del proyecto Reducción del impacto económico del COVID-19 y fomento a la recuperación temprana resiliente en comunidades de México; Monserrat Tzuc, especialista en seguridad hídrica del proyecto; así como más de cien personas colaboradoras de la empresa de sus oficinas en América Latina.

Se estima que más de 8 millones de personas en poblaciones indígenas o rurales en América Latina tienen problemas para acceder al agua potable en su vivienda[1]. En particular, los territorios de los pueblos indígenas presentan las mayores privaciones en el acceso de este recurso natural, vulnerando su derecho humano al agua y saneamiento. Esto tiene una carga adicional de trabajo no remunerado para mujeres y niñas indígenas y las expone a un mayor riesgo de contagio por COVID-19.

La seguridad hídrica es la capacidad de una población para salvaguardar el acceso al agua en cantidades adecuadas y con la calidad apropiada para sostener la salud de la gente y de los ecosistemas, así como para asegurar la protección eficaz de vidas y bienes por desastres hídricos.

En 2021 el PNUD y Rotoplas S.A. de C.V. unieron esfuerzos para contribuir a reducir la brecha de acceso a agua limpia y segura de las comunidades más vulnerables de México. Lo anterior, al impulsar más de 200 acciones relacionadas con la disponibilidad del agua, en las que se incluyen la instalación de 63 sistemas de captación de agua de lluvia con capacidad de 10 mil litros cada uno, en los estados de Campeche, Tabasco y Chiapas, con equipo donado por la empresa.

Al presentar el modelo de acompañamiento, Irene Cauich y Monserrat Tzuc expusieron los pasos para la identificación, diseño, capacitación, instalación y seguimiento de las obras; así como acciones de mejoramiento de la seguridad hídrica a través de la gestión comunitaria del agua con perspectiva de género.

El modelo tiene una visión sistémica consiste en un ciclo de cinco etapas: