Kinsgman, El origen: una versión sin tanta comedia y más acción.

Como un gran obsequio, la cartelera del cine se encuentra repleta de estrenos imperdibles para este año nuevo, y KIngsman: El origen, es uno de ellos, sin embargo, todo tiene un principio y un final, en Kingsman: El servicio secreto, nos fue presentada esta enorme red de caballeros educadamente armados, unidos bajo un mismo propósito, el de cuidar las vidas de millones de personas así como de preservar la paz, pero, ¿a quién se le ocurrió que existieran todos estos agentes super secretos?

Pues es justo en el medio de la primera guerra mundial donde nace esta idea, dejando un poco de lado las aventuras del intrépido Eggsy, y cambiando completamente de tono, la película nos sumerge en un planteamiento cruel pero tajantemente certero: En las guerras, las armas no destruyen solo la vida, sino también el espíritu y el alma. Esto es justo lo que le sucede al Duque de Oxford (Ralph Finnes) y a su hijo Conrad (Harris Dickinson) mientras acudían a un campo de concentración bajo el perfil de paramédicos, pues al estar en medio de la emboscada, ven morir justo frente a sus ojos a la matriarca de la familia.

Años más tarde, como cualquier niño educado en aquella época, Conrad está completamente motivado por entrenar, servir y honrar a su patria, además de estar interesado en enlistarse en el ejército lo más pronto posible para poder combatir sobre la línea de fuego la guerra, idea con la cual su padre está en total desacuerdo.

Al mismo tiempo, en otro lado del mundo, un hombre con una identidad secreta y pantalones escoceses, está decidido a causar la muerte y el dolor de millones provocando la prolongación de la guerra, pues tan solo con la ayuda de otros frívolos secuaces finalmente podrá a llevar a cabo su plan malévolo. Aquí es donde el padre de Conrad aprovechara la oportunidad para compartir con el otro modo de combatir la guerra.

Situándonos en este contexto histórico, la acción llega también desde un principio, pues la impecable coreografía de golpes, convertida en una danza la hace amablemente disfrutable y hasta rítmica. Manteniéndonos al pendiente de lo que sucede con nuestros personajes, pero sobretodo adentrándonos lentamente a cada detalle de la historia, logrando hacernos empatizar con los sentimientos de cada personaje.  Para dejarnos, como ya es clásico, una de las frases inspiradoras e icónicas de esta película “La reputación es lo que la gente piensa de ti y el carácter, es lo que realmente eres” con la cual remarca uno de los valores que caracteriza a los Kingsman.

Finalmente, también se puede notar el tono más serio y oscuro que el director Matthew Vaughn decidio darle a la trama, ya que, al ser un hecho histórico de tal magnitud, prefirió abordarlo con un cierto respeto, lo cual resta bastante de aquellas escenas comicas y sin sentido que caracterizaron sobretodo a Kingman y el circulo dorado,  dándonos un pequeño golpe de realidad, que se aprecia y  pasa a ser bastante disfrutable.  Así mismo el director  del film declaro recientemente dar inicio este próximo 2022 al rodaje de Kingsman 3,  una vez más en una historia protagonizada por Egssy (Taron Egerton) y Harry Hart (Colin Firth)