«Agüa de Arrayán» hace su estreno en salas de la República

La nueva película de Alejandro Robles Gil Contreras «Agüa de Arrayán», sobre un padre que decide visitar a la Virgen de Talpa para pedirle que su hijo sobreviva a un accidente que lo tiene al borde de la muerte, ya está disponible en las salas de cine de la cadena Cinépolis.

La cinta nos cuenta la historia de un padre de familia que se ve involucrado en un accidente automovilístico junto con su hijo, que sale muy mal herido del percance por lo que se debate entre la vida y la muerte, mientras el padre se encuentra desesperado dentro del hospital, conoce a un hombre que le cuenta la historia de la virgen de Talpa, a quien año con año, miles de peregrinos van a visitar para pedir milagros, pues se dice que es muy milagrosa. Sin esperar mucho tiempo, el padre decide realizar el viaje desde Guadalajara hasta el santuario de la Virgen, rogando de esta manera que su hijo sobreviva.

En el camino el padre va encontrándose con diversos personajes quiénes imprimen sus perspectivas en cuanto a la fe y la esperanza en el hombre, quien con dificultades logra llegar a su destino.

Las mejores virtudes de la película están en los paisajes, pues nos van mostrando la belleza de los lugares que recorre el protagonista, con todo el esplendor de la naturaleza mexicana, otra de las virtudes de la película es el cast diverso, personajes con los que nuestro protagonista se cruza en su recorrido y que cada actor le imprime su sello, entre ellos están: Eduardo Santamarina, Itatí Cantoral, Daniela Luján, Alberto Estrella, Monserrat Marañón, Martha Coralia Manterola, Michelle Rodríguez, Marco Orozco y Luis Fernando Peña. En cuanto a edición la película tiene transiciones ingeniosas que nos cuentan la historia visualmente.

Entre los mayores defectos está sin duda el trabajo actoral, en concreto de su protagonista, no sé con certeza si el problema es de el actor, el director, el guión o de los tres, pero Isaac Ledezma carece de emociones reales, parece ser que solamente tiene una expresión y es de total seriedad, lo que al mismo tiempo es una especie de inconsistencia en el guión ya que mágicamente todos los personajes con los que se atraviesa sienten una especie de conexión o atracción por él, como si fuera una persona muy carismática, cosa que no lo es. La película tiene también varias momentos inverosímiles que se sienten forzados. La fotografía definitivamente podría estar mucho mejor, hay momentos en los que acomodan la toma contra una ventana o un paisaje con el sol apuntando directamente a cámara, sin ningún tipo de filtro ocasionando una sobreexposición brutal, lo que hace que exista un desequilibrio de exposiciones terrible. También hay momentos de inconsistencias de iluminación entre un corte y otro lo que hace que salgas de la ficción.

En general la película se siente cansada no solo por su larga duración, si no que se repite casi exactamente igual la fórmula de encontrar a un nuevo personaje, conversar y seguir el camino, pienso que para aquellas personas que han visitado a la Virgen de Talpa y le tengan devoción, pueden sentirse identificadas y puede llegar a gustarles la cinta, pero para un espectador promedio que se siente alejado de los temas religiosos, será una película lenta que no podrán soportar.