«Todo va a mejorar», de Almudena Grandes

Tusquets Editores

**El legado de una gran narradora que logra de nuevo emocionarnos y despertar conciencias

España en un futuro próximo. Un nuevo partido político llamado Movimiento Ciudadano ¡Soluciones Ya! ha arrasado en las elecciones. Quien lo dirige en la sombra es un empresario de éxito que propugna que el Consejo de Ministros funcione como un consejo de administración, y que tiene proyectos ambiciosos para arreglar el país. Tras la alarma de una ola de vandalismo, formará un nuevo cuerpo de Vigilantes, tras un Gran Apagón creará un acceso limitado a internet, y, ante las dificultades, estimulará la libertad de compras y consumo. Todas ellas serán medidas extraordinarias porque el país se enfrenta a nuevas formas de pandemia que exigen velar ante todo por la seguridad. Sólo un grupo de mujeres y hombres corrientes se atreverán a desmontar las mentiras del nuevo régimen en el que todo aparenta mejorar, cuando en realidad se vive bajo los abusos de poderosos sin escrúpulos.

Novela coral de anticipación política que tiene lo mejor de Los besos en el pan y la intriga de los resistentes de los Episodios de una Guerra Interminable, la última novela de Almudena Grandes es sobre todo una galería inolvidable de personajes, que van contando su experiencia de adaptación a un país que ha sufrido fuertes sacudidas y en el que no quieren resignarse.

En un futuro perfecto de felicidad obligatoria, denunciar la mentira puede costarte la vida

La voz de Almudena Grandes sobre esta novela:

«Mis lectores y lectoras, que me conocen bien, saben que son muy importantes para mí. Siempre que me preguntan por ellos respondo lo mismo, que son mi libertad, porque gracias a su apoyo puedo escribir los libros que quiero escribir yo, y no los que los demás esperan que escriba. También saben que la escritura es mi vida, y nunca lo ha sido tanto, ni tan intensamente como ahora. Durante todo este proceso he estado escribiendo una novela que me ha mantenido entera, y ha trazado un propósito para el futuro que me ha ayudado tanto como mi tratamiento. Ahora necesito devolverle tanto como me ha dado, encerrarme con ella, mimarla, terminarla, corregirla.» (El País Semanal, Sept 2021)

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«Empecé un proceso curioso que no habría podido pasar sino en el confinamiento. En cinco semanas me escribí un moleskine y la mitad de otro. Como no podía andar por las calles de Madrid para pensar, como suelo hacerlo cuando escribo, lo hice por el pasillo de mi casa todas las tardes durante hora y media. Llegó un momento en que no veía las paredes sino lo que tenía en mi cabeza. El 7 de mayo de 2020 la empecé a escribir. Me di ese regalo en el día de mi 60 cumpleaños.»

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«En su momento, con Los besos en el pan, pude hacer un alto en el proyecto narrativo en el que estaba inmersa porque tuve de repente la inquietud de mirar la realidad que trataba en mis columnas de opinión. Algo de esto me ha pasado durante el confinamiento. Estoy trabajando en una novela de anticipación. Un Episodio del futuro.»

«Este va a ser un Episodio del futuro y no del pasado.»

«Estaba reflexionando sobre lo curioso que era que la primera semana (del estado de alarma) estuviese angustiadísima por no saber de mis hijos a todas horas y que de repente un día no hablé con ellos y estaba bien, y me dije −es increíble como acostumbramos a todo. Me imaginé a una mujer de mi edad y qué pasaría si no pudiese ver a sus hijos durante largos períodos de confinamientos. De ese hilo nace esta novela.»

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«Estoy escribiendo una novela que transcurre en la primera mitad del siglo XXI, pero sin determinar un momento concreto, porque es todo ficción. España se convierte en una dictadura ultracapitalista. El país entero se transforma en una empresa privada que tiene dueños, los propietarios de las grandes compañías españolas. Naturalmente, también hay unos buenos resistentes, porque en mis novelas siempre hay resistencia.»

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Juan Cerezo, Director editorial de Tusquets Editores, recordaba:

«En los primeros meses ella decía que su refugio era esta novela, que la tenía completamente absorbida porque era un paso más allá en su músculo imaginativo.»

«Decía que no era tan difícil porque no tenía que leer y documentarse. Ella estaba visionando un posible país si esto seguía como seguía con la crisis del confinamiento, los temores a nuevas variantes del virus… Decía que imaginar eso y a sus personajes la tenía absorbida.»

De la nota final en la novela, por Luis García Montero:

(…) Le faltaron fuerzas para emprender el último capítulo planeado, «La Transición». Durante sus tres últimas semanas de vida, cuando la muerte se convirtió en una realidad, me explicó cómo quería acabar la novela, leímos juntos las anotaciones de los cuadernos, hablamos de las posibilidades y me pidió que escribiese yo lo que iba a quedar sin concluir. Quería que sus lectores conociesen el final de la historia que ella había imaginado.

Eso es lo que he procurado hacer en el último y breve capítulo de este libro. No he pretendido, desde luego, estar a la altura narrativa de Almudena, sino escribir, como ella quería, unas páginas que siguiesen sus indicaciones. Espero no haber traicionado el amor que sintió por sus lectores, sus lectoras y sus personajes.

Almudena Grandes (Madrid, 1960-2021) se dio a conocer en 1989 con Las edades de Lulú, XI Premio La Sonrisa Vertical. Sus novelas Te llamaré Viernes, Malena es un nombre de tango, Atlas de geografía humana, Los aires difíciles, Castillos de cartón, El corazón helado y Los besos en el pan, junto con sus libros de cuentos Modelos de mujer y Estaciones de paso, la han convertido en una autora imprescindible. La culminación de su carrera fueron las cinco novelas que forman sus Episodios de una Guerra Interminable: Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita, Los pacientes del doctor García y La madre de Frankenstein. Adaptada ampliamente al cine y al teatro, mereció, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Arcebispo Juan de San Clemente, el Rapallo Carige, el Prix Méditerranée, el Jean Monet, el Premio de la Crítica de Madrid, el Liber y el del Festival Eñe, el Premio Elena Poniatowska, el Sor Juana Inés de la Cruz y el Premio Nacional de Narrativa. Póstumamente ha recibido la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el título de Hija Predilecta de Madrid. Varias bibliotecas españolas llevan su nombre, así como en breve lo tendrá también la Estación de Atocha de Madrid.