Es BCS sede regional de regulación y vigilancia de establecimientos de salud

La mejora de procedimientos para tratar pacientes y la rehabilitación de las unidades estatales
de salud son medidas que el Gobierno de Baja California Sur ha desarrollado en su primer año
de gestiones para que las familias más vulnerables puedan recibir atenciones de mayor calidad,
expresó la directora de Servicios de Salud, Ana Luisa Guluarte Castro al inaugurar la Reunión
Regional Noroeste de Regulación y Vigilancia de Establecimientos y Servicios Médicos.

En la ceremonia inaugural de este encuentro de autoridades sanitarias, a la que acudió la
subdirectora de Acreditación y Garantía de Calidad en Salud del Gobierno de México, Marcela
Sánchez Zavala, Guluarte Castro subrayó que la administración encabezada por el gobernador
Víctor Castro Cosío realizó en su primer año de labores un programa de dignificación de 35
unidades médicas, tanto centros de salud como otros centros de especialidades.

Esta recuperación de espacios, que también incluyó áreas estratégicas del Hospital General
con Especialidades Juan María de Salvatierra (que es el de mayor capacidad resolutiva en
nuestra entidad) se emprendió con la finalidad de mejorar la seguridad y funcionalidad de las
instalaciones donde se otorgan intervenciones preventivas y terapéuticas a las sudcalifornianas
y sudcalifornianos de más bajos recursos, estableció la servidora pública.

Esta labor ha contribuido además para que la Secretaría de Salud de la entidad avance en la
acreditación en calidad de las unidades médicas que opera a lo largo del territorio estatal para
prestar servicios a personas que carecen de toda derechohabiencia, es decir que no tienen
cobertura de IMSS, ISSSTE.
Al momento, BCS cuenta con 53 unidades médicas acreditadas ante la federación y se
encuentra en proceso de obtener este reconocimiento cualitativo para nueve centros de salud,
dos Unidades de Especialidades Médicas (UNEME), dos hospitales y el servicio de terapia
intensiva neonatal, añadió Guluarte Castro al convocar a las autoridades participantes para que
preserven la suma de esfuerzos en aquellas estrategias que tienen la meta de garantizar el
acceso de la población a atenciones de salud gratuitas y oportunas que son claves para mejorar
sus condiciones de bienestar.