La UAQ realizó con éxito el “Grupo de mujeres. Espacio terapéutico de escucha y acompañamiento”

Con el objetivo de generar un espacio de escucha donde las mujeres puedan hablar sobre sus experiencias y convivencias por las que atraviesan en su transitar cotidiano, es que la Coordinación de Igualdad de Género de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) lleva a cabo el “Grupo de mujeres. Espacio terapéutico de escucha y acompañamiento”.

Las sesiones de dichos encuentros se realizan los días martes -de manera presencial- a las 18:00 horas en el Biotecnológico; y los jueves -de forma virtual- a través de plataforma Zoom. Las reuniones son de una hora a hora y media.

De acuerdo con la coordinadora de Grupo terapéutico para mujeres, Mayte Solís González, la historia del proyecto se remonta al 2018, cuando se hizo un pilotaje con compañeras del área que realizaban su servicio social, posteriormente, en el 2019, se abrió a toda la Universidad; sin embargo, debido a la pandemia por Covid-19, en el 2020, se comenzaron a realizar sesiones de manera virtual y, actualmente, son de manera híbrida, lo que permite un mayor alcance en cuanto a la población, ya que se integraron mujeres de diversas facultades y campus de la Institución.

“Somos un espacio terapéutico, lo que implica que no es taller, no es una charla, sino que tiene la intención de ser sesiones terapéuticas, en donde las compañeras que se integran tienen el compromiso trabajar su mente a través de la palabra y se va abordando con otras mujeres”, detalló.

Comentó que las mujeres, en este círculo, narran situaciones por las que están transitando o pensando en ese momento, haciendo uso de la resonancia, es decir, por medio de lo que dice la otra, qué es diferente en ellas y cómo eso resuena en lo que cada una está pensando en ese momento, dando como resultado que se conecten algunos temas. La idea del trabajo terapéutico es que las compañeras piensen en sí mismas, pero también que construyan con las demás. Uno de los objetivos es generar redes con otras mujeres.

Asimismo, explicó que, el tema de la violencia de género, no es el único que se aborda durante las sesiones, ya que este depende de la profundidad que el grupo vaya generando, por lo que también pueden surgir inquietudes respecto al cuidado personal, vínculos familiares, entorno laboral o escolar, así como los malestares generales y en lo que sucede en la cotidianidad.

“El mismo grupo se ha convertido en una red para poderse pensar, mover y reflexionar en lo individual y mirar a las otras. Hay situaciones que se comparten, vamos indagando, profundizando y hacemos referencia al contexto que nos rodea, trabajamos con los malestares de las personas, con lo que sucede alrededor y cómo eso tiene un impacto en la psique, en la forma de actuar y en las decisiones de las personas en todas sus esferas”, refirió.

Además de las sesiones semanales que se tienen, este proceso terapéutico es acompañado de ciertos talleres para la construcción de la autonomía. Estos están abiertos a toda la población.

Por su parte, Alma Rosa Moya, co-facilitadora en el Grupo terapéutico de mujeres, detalló que las mujeres que acuden a las sesiones son acompañadas tanto por ella, como Mayte Solís, ambas con formación y experiencia en el trabajo con grupos y de manera particular, en el acompañamiento a mujeres desde una perspectiva feminista y psicoloscial.

“Estamos buscando los procesos individuales de cada una, que se vayan transformando a través de estas escuchas, es cuidar esa narrativa, porque trabajamos con todas aquellas mujeres que se quieran acercar al espacio, ya que en cualquier momento puede integrarse”, comentó.

Al Grupo de mujeres pueden acceder tanto integrantes de la comunidad universitaria (estudiantes, profesores o administrativas), como de la sociedad en general. La forma de comunicación para asistir a las sesiones es a través de un correo electrónico a grupomujeresgenerouaq@gmail.com, posteriormente, se les responde con una ficha de ingreso solicitándoles sus motivos para unirse, así como información personal.

Otra vía es a través de las derivaciones que hacen otras dependencias universitarias, como la Unidad de Atención a la Violencia de Género (UAVIG) o las Unidades de Género que hay en cada una de las facultades, las cuales, llegan a remitir al Grupo, mujeres que están en proceso de queja o de violencia.
“Decir que estos espacios son importantes para la salud mental, pareciera que ya avanzamos en cuanto a este tema y cuando se abren estos espacios vemos las resistencias que existen, por ello, la constante invitación a que se integren y lo conozcan, que no sientan temor de establecer vínculos para la salud mental con otras personas”, reiteraron las Maestras.