La automatización de créditos en Retails y comercios, el gran impulsor de la inclusión financiera

Uno de los mayores aceleradores para la inclusión financiera en México es el crédito en Retails y comercios, y de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera publicada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en 2022, 56.7 millones de personas de 18 a 70 años en México cuentan con algún tipo de producto financiero formal (cuenta de ahorro, crédito, seguro o Afore).

Esta cifra muestra el crecimiento respecto a la encuesta de 2018, cuando se reportaban 54 millones. Este aumento se debe en parte al crédito otorgado por el Retail y los comercios del país, que se convierten en un acelerador del crecimiento y desarrollo económico de México.

Tecnologías como los motores de decisiones son herramientas que permiten evaluar la capacidad de pago de las personas y facilitan el proceso de otorgamiento de productos financieros, automatizándolo.

El desarrollo de estas nuevas tecnologías ha permitido una transformación significativa en los procesos de evaluación crediticia, que si bien beneficia a las personas porque minimiza el error humano y toma información no solo de una, sino de múltiples fuentes de datos, les permite a los negocios financieros procesar solicitudes de crédito de manera más rápida, automatizada y precisa, optimizando sus operaciones y brindando un mejor servicio a sus clientes.

«Las cadenas de Retail son fundamentales en las economías regionales para fomentar el acceso al crédito. Según datos del ‘Informe de crecimiento, tamaño, tendencias y análisis del mercado minorista en México por tipo, aplicación, región y pronóstico de segmento 2022-2026’ de Technavio, el país es líder en América Latina en el retail, con un crecimiento anual compuesto previsto del 5.48% y se espera que alcance los 97,290 millones de dólares a finales de 2026. De acuerdo con el INEGI, el 61.9% de las mujeres y 74.3% de los hombres en México contaban con al menos un producto financiero formal en 2021, y en definitiva, en muchos casos se trata de tiendas minoristas y sus productos financieros por medio del crédito dirigido – también llamado buy-now-pay-later-. Lo que analizamos es que si los Retails no existieran como fuente de financiación, muchas personas no bancarizadas directamente no tendrían acceso al crédito”, señala Mariano Sokal, director de uFlow, quien destacó que los préstamos se convirtieron en una alternativa para financiar electrodomésticos, indumentaria y artículos para el hogar.

Ante el crecimiento de trabajos informales, la entrega de créditos a sectores socioeconómicos no bancarizados se convirtió en una oportunidad a explorar por parte del universo Retail. Los proveedores de tecnología aplicada al mercado financiero que cuentan con información de potenciales clientes de cualquier tipo de actividad ya sea relación de dependencia o monotributistas, y otras soluciones de automatización del proceso de evaluación crediticia como el motor de decisiones de uFlow, brindan respuestas rápidas en la pre-calificación al momento de otorgar un préstamo, generando una inclusión social al mercado financiero mucho más justa.

¿Qué es un motor de decisiones?

Se trata de un sistema informático que utiliza algoritmos y reglas de negocio para automatizar la toma de decisiones en un proceso empresarial. En el caso de las entidades financieras, tanto bancarias como no bancarias, tales como Retails y comercios, esta herramienta se utiliza para analizar la información de los solicitantes y determinar si son elegibles para un préstamo u otro producto financiero.

Los motores de decisiones analizan múltiples variables, como el historial crediticio, los ingresos, el comportamiento de pago y otros datos relevantes para calcular el riesgo y la capacidad de pago de cada solicitante de crédito. Esto permite una evaluación más completa y precisa, brindando una visión integral de la situación financiera de quienes solicitan préstamos.

La automatización de decisiones en procesos crediticios y el análisis de la información del potencial cliente de forma rápida y precisa, junto con la posibilidad de personalizar ofertas y servicios para cada solicitante, permite otorgar créditos a personas no bancarizadas, reduciendo el sesgo en la evaluación de la entrega de préstamos, y analizando la capacidad de pago más allá del nivel socioeconómico o zona de residencia.

En definitiva, las nuevas tecnologías que promueven el acceso al crédito por medio de la automatización han fomentado la inclusión social en el mercado financiero, brindando igualdad de oportunidades a aquellos sectores no bancarizados y promoviendo un crecimiento económico más justo y equitativo. El desafío radica en continuar ampliando el acceso al crédito de manera sostenible y responsable, con la tecnología como aliada.