VigIA contra el abuso sexual infantil infantil

México se encuentra entre los primeros cinco países en abuso sexual infantil, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que destaca: Más de 4.5 millones de niñas y niños son víctimas de abuso sexual cada año, el 89.5 por ciento ocurre entre los 3 y 5 años de edad.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2024 (Envipe) que realiza el INEGI anualmente, se conoce la «cifra negra» (delitos no denunciados) y los costos económicos del delito en hogares donde se arroja que cada 5 minutos más de 10 menores son abusados sexualmente, 80 por ciento de los casos no se denuncia.
La organización ILAS (Infancia Libre de Abuso Sexual) en voz de su cofundadora Dafna Viniegra advierte que el agresor no suele ser un desconocido, «Está en casa, en la familia, en la escuela, en el círculo cercano, se presenta como alguien confiable, protector, incluso querido, manipula, controla y somete emocionalmente a sus víctimas no es alguien visible pero se gana la confianza, se acerca y controla escudado en el silencio , frases como ‘éste será nuestro secreto’ las utiliza como el inicio de un daño que deja huella de por vida en una persona».
Dafna sufrió en carne propia ese flagelo de los 5 a los 13 años de edad, por parte de un supuesto ser querido, «Yo era una niña que no tenía monstruos imaginarios debajo de la cama, tuve uno encima durante 8 años en una pesadilla interminable», confesó.
Herramientas para el combate
Preocupada por esta grave situación, Dafna presentó VigIA, «Desde ILAS entendemos que llegar tarde ya no es una opción, por eso desarrollamos VigIA, una herramienta digital única en el mundo que utiliza un agente de inteligencia artificial capaz de anticiparse al riesgo, detectar señales de alerta y dar a las familias la posibilidad de actuar antes de que ocurra una agresión», detalló.
VigIA es tecnología contra el silencio, transforma celulares, tabletas, smart bands, smart wat h y asistentes de voz en un monitoreo activo.
Entre sus ventajas destacan:
>Detección de patrones. completos en 6 categorías de riesgos.
>Generación de alertas de abuso sexual, bullying y violencia, entre otras en tiempo real.
>GPS con giocercas, define zonas seguras y recibe alertas cuando el pequeño sale de la zona marcada.
>Botón de pánico, un toque activa el GPS de alta frecuencia y grabación de emergencia.
>Visualización de canales seguros de ayuda.
«El abuso sexual infantil deja marcas profundas y permantes, como: Daño neurológico, trastornos de ansiedad, depresión y conducta, dificultades en relaciones afectivas a lo largo de la vida, en menores de 3 años el impacto puede alterar el desarrollo completo del cerebro, además las familias también colapsan pues al descubrir el daño surgen sentimientos de culpa o miedo lo que provoca ruptura y dolor irreparables»; explicó Viniegra.
Instituciones de la sociedad civil como Impunidad Cero y la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) documentan que en México solo el 1 o 2 por ciento de los delitos sexuales contra menores terminan en una sentencia condenatoria, por lo que rara vez un agresor es encarcelado.
«VigIA no es una iniciativa de una sola persona o institución, sino el resultado de una sociedad organizada (Fundaciones, especialistas, ciudadanos y aliados) que se unen para presentar una idea que es una respuesta concreta a un problema común», dijo la activista sobre los 13 aliados y voceros de ILAS, 9 Ong’s, 5 patrocinadores y 3 creadores que participaron en el desarrollo de VigIA presentado en el Museo de Memoria y Tolerancia.
Finalmente Dafne Viniegra sentenció: «Hoy, la tecnología permite actuar antes de que sea tarde, hoy existen herramientas como VigIA, hoy ya no hay excusas, México no puede seguir siendo un país donde la infancia es vulnerada en silencio; proteger a las niñas y niños no es opcional, es una deuda urgente, porque las cifras tienen rostro, ILAS tiene un mensaje claro y frontal:a las autoridades para que dejen de minimizar el problema, a las instituciones para que dejen de callar, a la sociedad para que dejen de mirar a otro lado», concluyó.


