Evil Dead En Llamas, más gore, más visceral
Estrena Evil Dead En Llamas bajo la dirección de Sebastien Vanicek logrando incrementar la potencia gore de esta franquicia, iniciada en 1981 con la creación fílmica de Sam Raimi, en la cual, el Libro de Los Muertos, básicamente El Necronomicón inventado por el autor H. P. Lovecraft, convierte a unos inocentes muchachos en criaturas malévolas, capaces de destruir a cualquiera que intente contener el poder del texto.
Así, esta nueva entrega, conectada con la primera cinta, es bastante más escatológica y punzante, empujando a la audiencia a un horror extremo, interesante y visceral. Si bien los cerca de 110 minutos de duración son demasiados para contar la misma anécdota, el filme se sostiene con una atmósfera de tonos grises y decandencia, representada en la familia protagonista, la cual padece la pérdida de un hijo.
Tras la revelación de brutales secretos familiares, la entidad comenzará a atacar a cada integrante para destruir la endeble civilidad entre los miembros. A diferencia de éxitos del subgénero del horror, como Obsesión y Backrooms, que tienden más a lo psicológico, Evid Dead apuesta por los efectos visuales y sonoros, nutriéndose del imaginario de las películas basadas en las novelas y cuentos de Clive Barker y hasta en Terminator.
Nuevamente, una mujer toma el rol central para combatir a la entidad y regresarla al ultramundo donde no pueda dañar a nadie. Por cierto, la película cuenta con dos finales pos-créditos los cuales amenzan con proponer otra pieza más para Evil Dead.

