Olivia Wilde quiere tu sexo
Quiero tu sexo (I Want Your Sex), dirigida por el audaz Gregg Araki, es un thriller psicológico y comedia erótica tan provocador, colorido y subversivo como cabría esperar de su autor, contando con las actuaciones estelares de Olivia Wilde y Cooper Hoffman.
La historia sigue a Elliot (Hoffman), un joven ingenuo que consigue el trabajo de sus sueños al ser contratado por Erika Tracy (Wilde), una famosa, magnética y desinhibida artista plástica que lo convierte en su musa sexual. Lo que empieza como un viaje de fantasías desbordadas y exploración de los límites del deseo pronto se transforma en una red peligrosa de control, obsesión, traición y un posible asesinato.
En el apartado positivo, la película destaca por la hipnótica y magnética presencia de Olivia Wilde —quien encarna a la perfección el poder y el misterio de una femme fatale moderna—, la gran química de un elenco juvenil liderado por Hoffman, y el sello visual inconfundible de Araki, lleno de neón, texturas pop y recursos creativos muy locos; sin embargo, como punto discutible, su mezcla de sátira al arte contemporáneo, dinámicas BDSM y giros de misterio policíaco puede resultar excéntrica o irregular para quienes busquen un thriller convencional.
En suma, se trata de una montaña rusa sensorial y descarada sobre la juventud, la represión y la obsesión que no teme incomodar ni jugar con los límites de la moralidad contemporánea

