Cabo Verde sorprende al mundo
En una tarde vibrante bajo el sol de Florida, la selección de Cabo Verde logró un resultado que ya figura en los libros de historia del fútbol al empatar 2-2 ante Uruguay. En el marco de la segunda jornada del Grupo H del Mundial 2026, el equipo africano, apodado los «Tiburones Azules», demostró que su participación no es casualidad, poniendo contra las cuerdas al conjunto dirigido por Marcelo Bielsa.
El partido comenzó con una nota histórica: por primera vez en un Mundial, se enfrentaban dos porteros titulares de más de 40 años: Fernando Muslera (40 años) por Uruguay y Vozinha (41 años) por Cabo Verde.
Desde el inicio, Cabo Verde se mostró ordenado y sin complejos. La sorpresa estalló en el minuto 21. Tras una falta cometida por Rodrigo Bentancur, Kevin Pina tomó el balón para un tiro libre a más de 30 metros de distancia. Con un cañonazo preciso que atravesó la barrera uruguaya —que se abrió inesperadamente—, Pina venció a Muslera y marcó el primer gol de Cabo Verde en la historia de los Mundiales. El estadio de Miami estalló, celebrando un momento inolvidable para la nación insular.
Uruguay, sintiéndose herido en su orgullo y necesitado de puntos tras su empate inicial contra Arabia Saudita, se volcó al ataque. La presión uruguaya aumentó, buscando centros y jugadas de pelota parada. La recompensa llegó justo antes del descanso, en el minuto 44, cuando Maximiliano Araújo estuvo atento a un rechace en el poste para enviar el balón al fondo de la red y poner el 1-1.
El impulso uruguayo no se detuvo ahí. En el tiempo añadido del primer tiempo (45+6′), Agustín Canobbio culminó una jugada colectiva para darle la vuelta al marcador, enviando a los sudamericanos al vestuario con una ventaja de 2-1 que parecía encarrilar el partido hacia su lógica victoria.
La segunda mitad fue un duelo de ida y vuelta. Uruguay buscó ampliar la ventaja, pero Cabo Verde nunca bajó los brazos. Al minuto 61, la historia daría un nuevo giro: un error en la salida de Fernando Muslera dejó la portería desguarnecida, y Hélio Varela no perdonó, definiendo para poner el 2-2 definitivo.
El cierre del partido fue frenético. Uruguay, desesperado por el triunfo, se lanzó con todo hacia el arco de Vozinha. En los minutos finales, figuras como Federico Valverde tuvieron oportunidades claras, incluyendo un tiro libre que se fue desviado al 90′, pero la defensa caboverdiana, liderada por un inmenso Vozinha, resistió los embates charrúas hasta el pitido final.

