Scarpa murió en 1994, pero su legado dejó una pregunta sobre la relación entre las autoridades y el crimen organizado: ¿hasta dónde puede llegar la ley para conseguir justicia?, su colaboración con el FBI permitió acceder a mundos prácticamente impenetrables, pero también evidenció los riesgos de convertir a criminales violentos en aliados. Esa contradicción ha mantenido viva su figura en investigaciones, libros y relatos sobre la mafia, convirtiéndolo en algo mucho más complejo que el clásico arquetipo del gánster. Ahora, A cualquier precio recupera esa faceta menos conocida de su historia. Dirigida por Elegance Bratton, la película presenta a Mark Wahlberg como Scarpa, quien forma una improbable alianza con un agente afroamericano del FBI interpretado por Yahya Abdul-Mateen II para investigar crímenes contra líderes del movimiento por los derechos civiles en Mississippi. Más que reivindicar al mafioso, la cinta abre una nueva oportunidad para conocer una historia real llena de zonas grises y descubrir al hombre que, durante uno de los capítulos más violentos de Estados Unidos, demostró que la línea entre la justicia y el crimen podía ser mucho más difusa de lo que parecía. |