El fenómeno ha sido abrumador: en Bogotá, la banda agotó seis fechas consecutivas en el Movistar Arena, un logro sin precedentes para un artista colombiano en su propia casa; en Santiago de Chile, vendió cinco funciones en tiempo récord, lo que los llevó a abrir una sexta fecha ante la demanda desbordada del público; en Buenos Aires, las entradas volaron para cuatro noches consecutivas, consolidando su posición como uno de los actos más convocantes de la región. Aunado a esto, en España, recintos icónicos también mostraron alta demanda, con shows anticipados en el Palau Sant Jordi, el Navarra Arena, el Roig Arena y dos noches sold-out en el Movistar Arena Madrid, reafirmando su dominio en el otro lado del Atlántico.