“Mientras esté vivo”, el viaje hacia el final de la vida

Después de algunos años desde su película “La cabeza alta (La Tête Haute)”, la directora francesa Emanuelle Bercot, regresa para dirigir “Mientras esté vivo (De son vivant)”, una cinta que retrata el largo proceso de lidiar con los estragos del cáncer mientras se está vivo, a través de la vida de los seres queridos, el personal médico y del propio enfermo. Un drama que hace un recorrido mediante las diferentes fases de la resignación ante una enfermedad mortal.

Benjamín (Benoît Magimel), es un profesor de actuación frustrado por haber malgastado su vida y por no haber logrado nada destacable. A raíz de un diagnóstico de cáncer, su vida cambia radicalmente pues comienza a cuestionarse si en verdad ha sido relevante en la vida de su familia y alumnos. A través de diferentes estaciones del año y con un diagnóstico terminal, Benjamín vive un proceso para aceptar su final y aceptar su enfermedad, proceso en el cual su madre y todo el personal médico, le mostrarán que su vida no fue en vano y que vale la pena perdonar y perdonarse a sí mismo.

“Mientras esté vivo”, forma parte del 25° Tour de Cine Francés, una muestra cinematográfica que se ha consolidado como una de las más famosas en México, en donde las mejores cintas de Francia, son exhibidas en diferentes ciudades del país. La primera vez que este filme vio la luz fue durante en el 74º Festival de Cannes, que, aunque estuvo fuera de la competición, fue muy bien recibida por el público asistente.

Con esta película, estamos frente a un drama que da especial enfoque a los diálogos entre los personajes con un trabajo destacable de guion. La manera en que se entrelazan las palabras, las situaciones, las frases; se vuelve poético, pues nada de los diálogos de la cinta quedan fuera de la historia. Estas conversaciones en ratos se vuelven largos y la imagen va de la mano con ello, por lo que puede parecer lenta, pero como se mencionó anteriormente, la historia encuentra su esencia en cada palabra de los personajes.

Benoît Magimel, el protagonista de la cinta, realiza una excelente interpretación de alguien que trata de lidiar con su enfermedad. De alguien que no acepta morir, a ratos es más valiente para conocer su final y a ratos no quiere saberlo. De una persona que le cuesta trabajo confiar su vida a lo que le índica su médico y que finalmente encuentra el camino para redimirse a sí mismo y encontrar la forma de aceptar su final mediante el arte y el amor.

“Mientras esté vivo”, se enfoca en las emociones y pensamientos de los protagonistas. Como en cualquier enfermedad terminal, es un proceso en el que el espectador se ve involucrado, pues lo mira de primera mano. y así mismo empatiza con lo que le sucede al protagonista mediante diálogo e imagen. Una cinta que logra conmover y que vale la pena revisar con objetividad.