Un experto explica la forma en que el bótox es utilizado para tratar la migraña

Si eres una persona que padece de migraña de forma intermitente desde hace tiempo y no has encontrado la solución efectiva para tratarla, expertos de Mayo Clinic dan un método efectivo que ayuda a solucionar el problema. Si bien existen medicamentos más nuevos, se ha comprobado que las inyecciones de bótox ayudan a controlar los dolores de cabeza crónicos. Pero entonces es importante saber; ¿Cuán seguras son estas inyecciones? ¿Cómo funciona el bótox? ¿Cuál es el plan de tratamiento? ¿Se debe tomar otro medicamento para el dolor de cabeza?

La onabotulinumtoxina A, o el bótox, fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos en el 2010 para el tratamiento de los dolores de cabeza por migraña crónicos. No es una cura. Las personas que reciben inyecciones de bótox para los dolores de cabeza suelen recibir el tratamiento aproximadamente cada tres meses.

Para algunas de ellas, el bótox es todo lo que necesitan para controlar los dolores de cabeza. Para otras, se necesitan otros medicamentos u otra terapia para el dolor de cabeza. Se está realizando una investigación sobre nuevos tipos de terapias para la migraña.

El bótox es un medicamento que utiliza un tipo de toxina botulínica para paralizar de manera temporal la actividad muscular. El bótox, conocido principalmente por su capacidad para disminuir la apariencia de las arrugas faciales, también ha demostrado prevenir los dolores de cabeza por migraña crónicos en algunas personas. Se utiliza principalmente para quienes tienen dolores de cabeza durante 15 días o más al mes.

Desde el 2002, los médicos de Mayo Clinic han brindado tratamiento con bótox de forma eficaz y segura a miles de pacientes con migraña crónica. El medicamento por lo general se inyecta en los músculos de la frente, del cuero cabelludo, del cuello y de los hombros.

Se desconocen los detalles específicos acerca de cómo actúa el bótox para impedir los dolores de cabeza. No obstante, es probable que los receptores de dolor capten el bótox inyectado en los nervios de los músculos. Luego, el medicamento desactiva los receptores de dolor y bloquea las señales de dolor que los nervios envían al cerebro.

Sin embargo, el dolor no desaparece de manera permanente. Tras varios meses, los nervios desarrollan nuevas fibras de dolor y los dolores de cabeza tienden a regresar. El efecto del bótox suele durar aproximadamente 2 meses y medio. Debido a que deben pasar tres meses entre cada aplicación de las inyecciones, algunas personas necesitan otros tratamientos para el dolor de cabeza durante las últimas dos semanas de un ciclo de bótox.

Brindar tratamiento con bótox para los dolores de cabeza cada tres meses es una norma nacional, tal como lo recomienda la Sociedad Americana de Cefaleas. Los tratamientos no se administran con mayor frecuencia porque existe una pequeña posibilidad de que si recibe bótox con mayor frecuencia, el cuerpo podría desarrollar anticuerpos contra la toxina botulínica. En teoría, estos anticuerpos podrían impedir que el bótox funcione con futuras inyecciones.

Para muchas personas, el tratamiento solo con bótox es suficiente para controlar los dolores de cabeza crónicos.Sin embargo, otras personas necesitan recibir más atención médica, incluidos otros medicamentos para evitar los ataques de migraña. Estos medicamentos pueden incluir fármacos cardiovasculares, como betabloqueadores y bloqueadores de los canales de calcio, ciertos antidepresivos y algunos medicamentos anticonvulsivos. Los medicamentos que se toman cuando se produce un dolor de cabeza por migraña también pueden ser útiles.

Los efectos secundarios más comunes de la inyección de bótox incluyen hinchazón o moretones en el sitio de la inyección. En raras ocasiones, el medicamento puede extenderse a los tejidos circundantes y causar problemas, como párpado caído, cejas que parecen fuera de lugar, ojos secos o lagrimeo excesivo. Estos problemas tienden a producirse con mayor frecuencia en personas que ya han sufrido párpado caído o que son más sensibles a la toxina botulínica. En algunas ocasiones, administrar las inyecciones en un lugar ligeramente distinto puede disminuir este efecto secundario.

Si bien no es frecuente, existe la posibilidad de que el efecto de la toxina botulínica se extienda a otras partes del cuerpo y provoque síntomas como debilidad muscular, problemas de la visión, problemas para hablar o tragar, o dificultad para respirar. Si está embarazada o amamantando, los médicos generalmente desaconsejan el uso del bótox, ya que se desconocen los efectos del medicamento en un feto.

Las inyecciones de bótox son costosas. Su costo puede ser de varios miles de dólares por serie de inyecciones. Muchas compañías de seguros cubren las inyecciones si el paciente cumple con los criterios de dolor de cabeza por migraña crónico. Durante al menos tres meses, la persona debe tener dolor de cabeza durante 15 días o más al mes y este dolor de cabeza debe tener las características de migraña durante al menos 8 días al mes. Se recomienda hablar con un profesional de atención médica sobre las opciones.

Antes de continuar con las inyecciones de bótox, asegúrese de estar bajo el cuidado de un profesional de atención médica capacitado y matriculado. El bótox puede ser peligroso si se administra de forma incorrecta. Por esta razón, es importante que un médico, un integrante del personal de enfermería u otro especialista con experiencia en el uso del bótox para dolores de cabeza crónicos administren estas inyecciones.

Se recomienda pedir una remisión de su proveedor principal de atención médica o neurólogo. Un profesional de atención médica capacitado y con debida formación puede analizar el procedimiento a más detalle y ayudar a decidir si satisface sus necesidades. — Dr. Mark Whealy, Neurología, Mayo Clinic, Rochester, Minnesota