«Cocaine Bear»: Terror y risa en dosis exactas

«Scarface» (1983), «GoodFellas» (1990) y «New Jack City» (1991) son tres clásicos del cine de crimen relacionados con el tráfico de droga; «Cocaine Bear» desentona entre ellos, pero este osito tiene una actitud peor que el matón más violento del cine de Martin Scorsese.

Repasemos la increíble anécdota en que se basa. Mil novecientos ochenta y cinco, Chatahoochie, Georgia, EU: Un avión con droga tuvo problemas y los contrabandistas se vieron obligados a tirar el cargamento (34 kilos,75 libras) para aligerar el peso. Los tóxicos fueron descubiertos por un oso, que consumió parte de ellos y tuvo una sobredosis que le provocó un infarto (digan no a las drogas, niños). El plantígrado, apodado «Pablo Eskobear», a veces escrito «Escobear» en referencia al capo sudamericano de la droga, fue disecado; después «se perdió», fue encontrado y ahora adorna un centro comercial en Kentucky, que seguramente tendrá un incremento en sus visitas.

Policías, guardabosques, traficantes, niños preadolescentes y una madre se concentran en este filme dirigido por Elizabeth Banks, actriz que tiene dos créditos como realizadora, la comedia musical «Pitch Perfect 2» (2015) y el reboot de la serie setentera convertida en franquicia de acción «Charlie’s Angels» (2019).

Todos los miembros del reparto provocan gracia y simpatía, pero destacan Alden Ehrenreich como Eddie, personaje que ha sufrido una pérdida usada para causar risa, y Christian Convery, a los 13 años encanta con su simpatía y forma de maldecir.

Desde luego no se puede dejar de mencionar a Ray Liotta, quien canaliza esa imagen de tipo duro, inflexible y decidido que mostró en muchos personajes a lo largo de su carrera. Es triste que esta sea su última aparición en pantalla, porque lo hace tan bien que dan deseos de verlo en una producción seria, además el destino de su personaje se queda corto para un actor de su talla. Gracias Ray Liotta por «GoodFellas», «Cop Land» y «Field of Dreams», descansa en paz.

Una osa drogada es digna de una pesadilla, y vaya que lo es para sus víctimas. Hay sangre, miembros cercenados, tripas, suspenso, terror… Y resulta curioso ver todo eso con una sonrisa. Desde luego, el animalito es producido por CGI, se nota a leguas, pero a quién le importa si se le ve trepar árboles con la gracia de Spider-Man o perseguir una ambulancia a toda velocidad, cuando lo máximo que puede alcanzar un oso negro es 40 kilómetros por hora; mención honorífica a esa secuencia, musicalizada con «Just Can’t Get Enough» de Depeche Mode. En el departamento técnico la película sale bien librada, no se le puede pedir más, cumple. A fin de cuentas pagamos para ver a mamá osa hacer eso.

El tráiler muestra al filme como una comedia trepidante, con ese tipo de humor donde uno se siente mal por reírse de la desgracia de otro, pero el resultado en pantalla, como se ha señalado, queda disparejo. El gore y humor predominan para darle forma de comedia de horror, pero hay baches como en el arco de Sari (Keri Russell), quien de repente desaparece de la trama para resurgir en el último tramo.

También le afecta la cantidad de personajes, sus historias se amontonan al grado de desplazar a la estrella de la película, la osa, y de tantos que hay algunos se sienten sobrados. La ausencia del mamífero vicioso hace que la saturación de subtramas se sientan esparcidas por todos lados, es hasta cuando «Escobear» regresa que la trama vuelve a cobrar forma.

CALIFICACIÓN ★★★

Por Erick Escudero

Los Datos
«Cocaine Bear» (Oso intoxicado, Estados Unidos, 2023).
– Dirigida por Elizabeth Banks.
– Escrita por Jimmy Warden.
– Duración: 95 minutos.
– Fecha de estreno: 24 de febrero de 2023.
– Protagonistas: Keri Russell, O’Shea Jackson Jr., Alden Ehrenreich, Christian Convery, Brooklynn Prince, Isiah Whitlock Jr., Ray Liotta.