Moda y tecnología disparan la presión logística durante Hot Sale 2026
El Hot Sale se ha convertido en una auténtica prueba de resistencia para las cadenas de suministro, las plataformas de eCommerce y las operaciones logísticas en México. Mientras millones de consumidores esperan entregas rápidas, devoluciones sencillas y visibilidad total de sus pedidos, las marcas enfrentan el reto de sostener la experiencia del cliente en medio de una demanda que puede multiplicarse hasta tres veces.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el Hot Sale 2025 alcanzó ventas por 42,725 millones de pesos, y para 2026 se proyecta un crecimiento adicional de entre 20% y 30%. A esto se suma que el comercio electrónico retail en México ya supera los 941 mil millones de pesos y registra más de 77.2 millones de compradores digitales, consolidando al país como uno de los mercados de eCommerce más dinámicos de América Latina.
Sin embargo, detrás de cada compra existe una presión operativa: almacenes, centros de distribución, paqueterías y operadores logísticos deben responder en tiempo real a la exigencia de entregar más rápido, con menos errores y con una experiencia prácticamente perfecta.
“Hoy la reputación de una marca en eCommerce está completamente relacionada con qué tan buena o mala es su logística”, afirma Vania Imán, Directora de Marketing de Onest SmartLogistics. “Si tienes una logística ágil y veloz, el producto llega correcto y en tiempo, por lo tanto, el consumidor vuelve a comprar, pero de lo contrario, la experiencia se rompe completamente”.
De acuerdo con estimaciones compartidas por Onest SmartLogistics, la demanda en productos de tecnología puede incrementar entre 100% y 150%, impulsada principalmente por televisiones, electrodomésticos y dispositivos electrónicos. El fenómeno este año se intensifica por la cercanía del Mundial, que está acelerando la compra anticipada de pantallas y equipos de entretenimiento tanto en hogares como en restaurantes y bares.
De acuerdo con Vania Iman, aunque se espera un incremento significativo en las compras de televisiones durante Hot Sale, la categoría con mayor crecimiento sigue siendo moda. “Ropa, calzado y accesorios registran aumentos que pueden alcanzar hasta 300% durante los días de campaña, convirtiéndose en una de las operaciones más demandantes para los operadores logísticos”, explicó.
Iman también reconoce que hace algunos años, la logística era percibida como una operación secundaria, pero actualmente es uno de los principales factores que determinan la percepción del consumidor.
“Los clientes ya no solo comparan precios; también evalúan tiempos de entrega, facilidad de devolución, visibilidad del pedido y calidad del empaque. Un retraso o una mala experiencia puede afectar directamente la reputación de una marca. Hoy todos los eCommerce ya cuentan con tracking y trazabilidad porque el cliente quiere saber dónde está su pedido, cuándo sale del almacén y a qué hora llegará”, indicó.
Para enfrentar esta presión, las empresas logísticas comienzan a prepararse meses antes. En algunos casos, desde enero se proyectan inventarios, contratación de personal adicional y expansión operativa para soportar los picos de demanda.
Onest SmartLogistics reveló que algunas operaciones llegan a contratar entre 40 y 50 personas adicionales por turno por día durante Hot Sale, además de incrementar recolecciones de paquetería hasta tres veces al día para acelerar entregas.
“La clave está en la planeación. Cuando una empresa calcula mal sus volúmenes o no tiene suficiente personal capacitado, empiezan los retrasos, los errores y las afectaciones reputacionales”, advirtió la especialista.
De esta forma, en un entorno donde los consumidores exigen inmediatez, transparencia y flexibilidad, la logística dejó de ser una operación secundaria para convertirse en uno de los activos más importantes de reputación, rentabilidad y competitividad para las marcas.

