Inglaterra no puede con Ghana
Inglaterra y Ghana protagonizaron uno de los partidos más cerrados de la fase de grupos del Mundial 2026 al empatar sin goles en el Grupo L. El resultado dejó a ambas selecciones con cuatro puntos y aplazó la definición del liderato para la última jornada.
Desde el silbatazo inicial, el conjunto dirigido por Thomas Tuchel asumió el control del balón. Los ingleses monopolizaron la posesión durante gran parte de la primera mitad, pero se encontraron con una Ghana perfectamente organizada en defensa. El equipo africano cerró espacios, acumuló hombres detrás de la línea del balón y obligó a Inglaterra a circular sin encontrar profundidad.
Harry Kane y Jude Bellingham estuvieron bien vigilados durante todo el encuentro. Inglaterra movía la pelota de un lado a otro, pero rara vez conseguía generar peligro real frente al arco ghanés. Los primeros 45 minutos terminaron prácticamente sin ocasiones claras, reflejo de un duelo eminentemente táctico y muy disputado en el mediocampo.
Tras el descanso, Ghana comenzó a mostrarse más ambiciosa. Antoine Semenyo y Prince Adu aprovecharon algunos espacios para inquietar a la zaga inglesa y generaron los momentos de mayor tensión para Jordan Pickford. Incluso hubo una acción polémica cuando el guardameta inglés chocó con Adu en una salida arriesgada que provocó reclamos del conjunto africano.
Ante las dificultades para romper el cerrojo rival, Tuchel recurrió a cambios ofensivos en busca de mayor dinamismo. Inglaterra adelantó líneas y encerró a Ghana en los minutos finales, generando por fin ocasiones claras. La más importante llegó al minuto 86, cuando Nico O’Reilly conectó un remate de cabeza que se estrelló en el travesaño. En el rebote, Harry Kane tuvo la oportunidad de marcar, pero no logró definir con precisión.
Los últimos instantes fueron un asedio constante de los Tres Leones, que terminaron con una amplia superioridad en posesión y llegadas, pero sin la contundencia necesaria para superar a una defensa ghanesa que resistió hasta el final con enorme disciplina.
El silbatazo final confirmó un empate sin goles que dejó sensaciones encontradas: Inglaterra dominó el encuentro, pero careció de creatividad y definición, mientras que Ghana celebró un punto valioso gracias a su orden táctico y a una actuación defensiva sobresaliente. Con cuatro unidades para cada selección, la clasificación a la siguiente ronda quedó abierta de cara a la última jornada del Grupo L.

