Checo Pérez celebra 300 Grandes Premios en México y apuesta por el futuro de Cadillac F1
Por Matías Pérez Díaz
Sergio “Checo” Pérez llega al Gran Premio de la Ciudad de México con una motivación especial: alcanzar los 300 Grandes Premios en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Tras un año de ausencia, el piloto tapatío regresa con un reto distinto, enfocado en construir las bases de Cadillac F1.
Lejos de la lucha por los podios que protagonizó con Red Bull, ahora su prioridad es impulsar el desarrollo de la escudería estadounidense. Pérez confía en que el trabajo de esta primera temporada permita convertir a Cadillac en un equipo competitivo, capaz de sumar puntos y aspirar a mejores resultados a mediano plazo.
Como parte de su regreso a casa, presentó un casco especial inspirado en México, con una estética en blanco, gris y negro, desarrollado junto con General Motors para conmemorar sus 300 participaciones en la Fórmula 1. El diseño añade un componente simbólico a un fin de semana en el que también espera reencontrarse con la energía de la afición mexicana.
Aunque reconoce que el proyecto requiere tiempo, Checo busca extender su vínculo con Cadillac más allá de los dos años de contrato que tiene actualmente. “Tengo la motivación de querer seguir, de mejorar este proyecto del cual soy parte”, expresó, consciente de que alcanzar sus objetivos no será posible en una sola temporada.
El mexicano espera permanecer en la escudería para ver los resultados del trabajo realizado y continuar su evolución en la máxima categoría. Antes de competir en el Gran Premio de México, su agenda incluye el Show Run de Cadillac en Paseo de la Reforma, programado para este miércoles 28 de octubre, una oportunidad para acercar el nuevo capítulo de su carrera a los aficionados.


