Latinoamérica en Moscow Fashion Week
Moscow Fashion Week, que se celebra en la capital rusa hasta el 1 de octubre y ya ha superado su ecuador, cuenta esta temporada con un toque latinoamericano.
El 28 de septiembre, la marca nicaragüense Brisa Hernández —presentada por Nicaragua Diseña— exhibió con éxito su colección en la pasarela moscovita. El desfile fue uno de los momentos destacados del evento, que también contó con la participación de diseñadores de Rusia, España, China, Estados Unidos, Turquía, el Reino Unido, Sri Lanka y otros países. Moscow Fashion Week es un acontecimiento relevante en el calendario mundial de la moda y una plataforma clave para el apoyo integral a marcas emergentes, ayudándolas a llegar a una audiencia global y a encontrar una vía hacia un crecimiento sostenible.
La diseñadora Brisa Hernández presentó la colección *Bod E Gon*: veinte *looks* distintivos para mujer y hombre en los que reinterpretó el género del bodegón (naturaleza muerta). Siluetas escultóricas, texturas de diversos gramajes, raíces secas y otros elementos naturales se unieron ante el público formando una composición viva, mientras los modelos sobre la pasarela se convertían en parte de un bodegón en movimiento. La diseñadora describe así el concepto detrás de la colección: «Con *Bod E Gon*, quise trasladar el bodegón al cuerpo humano, reinterpretándolo como una composición viva de formas, texturas, volumen y materia».
Para Brisa Hernández, este fue su primer desfile en Rusia y una oportunidad para que la marca latinoamericana llegara a un nuevo público y conectara con la comunidad profesional internacional. «Creo que la Semana de la Moda de Moscú se está convirtiendo en una plataforma importante porque abre puertas a diseñadores emergentes de todo el mundo, creando un espacio para el intercambio cultural y profesional», afirma.
Los participantes rusos en Moscow Fashion Week también exploraron la intersección entre la moda y el arte. El diseñador Evgeniy Sinitsa, conocido por sus amplias colaboraciones con teatros y museos, presentó pinturas clásicas reinterpretadas como arte textil para vestir. La marca Slava Zaitsev exhibió su primera colección de Alta Costura de la mano del diseñador Nikolai Krasnikov, rindiendo homenaje al legado de la casa mediante una artesanía meticulosa. Por su parte, la marca Gapanovich dio a conocer una colección que fusiona a la perfección texturas naturales y el tradicional encaje de Yelets con siluetas contemporáneas. Entretanto, la colección «Keepers of Rhea» de Verejas se nutrió del archivo de ocho años de la marca, integrando el *upcycling* (reutilización creativa), el tejido a mano complejo y materiales *vintage* en una mitología visual coherente. Finalmente, Ianis Chamalidy se inspiró en culturas antiguas y presentó una paleta de colores que evoca el origen de la luz: tonos profundos de la noche y la tierra, la piedra, la arena y el cielo al amanecer. Profundizando en el tema de la autorreflexión, KGL by Kanika Goyal presentó «Arc Echo», una colección que explora los recuerdos fragmentados y la identidad a través de atrevidos tejidos tipo mosaico, americanas híbridas y mezclilla trenzada, tendiendo un puente artístico entre la psicología humana y el diseño de vanguardia.
La importancia de llegar a una audiencia internacional —una oportunidad que Moscú ofrece a las marcas independientes— también es destacada por los expertos de BRICS+ Fashion Summit, que se celebra en la capital simultáneamente. Pietro Polit, fundador y director de la Semana de la Moda de Quito (Ecuador), afirma: «La Semana de la Moda de Moscú puede aportar algo sumamente valioso: un contexto internacional. Un diseñador que presenta una colección junto a marcas de diferentes países ya no es evaluado únicamente como un diseñador ecuatoriano».
Esta visión es compartida por Aline Souza de Oliveira, especialista principal en Estrategia Comercial y Desarrollo de Negocios B2B, Alianzas Corporativas y Experiencia de Marca de FARM Rio — una de las marcas de moda más icónicas de Brasil, que pasó de ser un puesto en un mercado local de Río a convertirse en una potencia mundial reconocida por su identidad vibrante. Al destacar cómo las plataformas transfronterizas empoderan a la próxima generación de creadores, señala: «El origen de una marca no determina hasta dónde puede llegar. Por eso creo firmemente en acercar Rio Fashion Week, Moscow Fashion Week y BRICS+ Fashion Summit, conectando mercados y generaciones en ambas direcciones. Quienes ya han recorrido el camino pueden ayudar a acortarlo para quienes empiezan, mientras que los que se inician nos inspiran a seguir evolucionando. El talento ya existe; solo necesitamos construir más puentes para que cruce fronteras».
América Latina también está haciendo sentir su presencia más allá de la pasarela. El 27 de septiembre, en el marco de Moscow Fashion Week, se celebró el World Fashion Shorts, un festival de cortometrajes e instalación multimedia donde diseñadores y cineastas exploran formas de expresión nuevas y poco convencionales.
Integrado en la estructura de Moscow Fashion Week, el proyecto busca maximizar la cooperación con festivales de cine de moda de todo el mundo mediante el intercambio regular de películas y conocimientos, la integración y la influencia mutua. Entre los socios de WFS se encuentran el Cinettica Fashion & Art Festival (México-EE. UU.), Manila International Fashion Film Festival (Filipinas), Buenos Aires International Fashion Film Festival (Argentina), Brazil Immersive Fashion Week (Brasil) y Guatemala Fashion Week (Guatemala).
Además, el programa del festival incluyó una clase magistral sobre «Rodaje de cine de moda en entornos urbanos» impartida por Dfaniks (David Fernando Martínez Lugo), fundador del Cinettica International Fashion & Art Film Festival, con vestuario de Ianis Chamalidy, diseñador participante en Moscow Fashion Week.
El género del cortometraje de moda está cobrando fuerza en todo el mundo, y la lista de películas seleccionadas para el concurso en Moscú incluyó obras de Argentina, México, Brasil y Guatemala, así como de Armenia, el Reino Unido, India, China, Rusia, EE. UU., Filipinas y Francia. Juntos, crearon una imagen impactante de diversidad cultural y ampliaron la comprensión de la moda contemporánea.

