CBX apuesta por duplicar pasajeros y consolidarse como motor binacional de turismo

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Con una operación que ya supera los 4 millones de pasajeros anuales y un acumulado de 32 millones desde su apertura en 2015, el Cross Border Xpress (CBX) encara su segunda década con una meta ambiciosa: duplicar su volumen de usuarios y alcanzar 8 millones de pasajeros al año. El puente peatonal que conecta directamente la terminal del lado estadounidense con el Aeropuerto Internacional de Tijuana se ha convertido no sólo en una solución de movilidad fronteriza, sino en una pieza estratégica para la conectividad aérea, el turismo y el desarrollo económico de la región.

La historia de CBX comenzó como una alternativa ante las limitaciones del Aeropuerto Internacional de San Diego, cuya ubicación, una sola pista y restricciones operativas dificultan una expansión significativa. A principios de la década de 2000, los accionistas vinculados al Grupo Aeroportuario del Pacífico identificaron una oportunidad en el crecimiento del aeropuerto de Tijuana y transformaron la idea de un complejo aeroportuario binacional en un proyecto más sencillo: un puente que permitiera a los pasajeros cruzar directamente entre ambos países para tomar sus vuelos.

El resultado superó las expectativas iniciales. En entrevista con CIONoticias, Juan Carlos Rivas, director de Relaciones Públicas y Asuntos Externos de Cross Border Xpress, destacó: “Originalmente se anticipaba que en el primer año tendríamos alrededor de un millón de pasajeros o menos. Incluso creo que se hablaba de unos 750 mil pasajeros. Y obtuvimos un millón y medio solamente en el primer año de operación.

“Ahora, 10 años después, tenemos más de 4 millones de pasajeros al año. Ya llegamos a los 32 millones en total de pasajeros que han pasado por CBX en estos 10 años”.

En paralelo, el aeropuerto de Tijuana pasó de contar con 22 destinos en 2015 a cerca de 40, mientras su crecimiento promedio de pasajeros pasó de 2% anual antes de la apertura de CBX a 14% a partir de 2015.

La dimensión del proyecto también se refleja en su carácter único. De acuerdo con Rivas, no existe en otra parte del mundo un puente peatonal con estas características que conecte directamente una terminal fronteriza con un aeropuerto internacional.

Su operación depende, además, de una coordinación público-privada con autoridades migratorias y aduaneras de México y Estados Unidos, una relación que ha permitido incorporar herramientas como el escaneo de pasaportes, códigos QR y tecnología biométrica para agilizar los cruces.

El impacto turístico ha sido uno de los principales resultados de esta infraestructura. Lejos de restar visitantes a Tijuana, como se anticipaba durante la etapa de planeación, CBX sostiene que el flujo turístico se ha fortalecido al ofrecer a viajeros del sur de California y a mexicanos residentes en Estados Unidos una vía más rápida y confiable para acceder al aeropuerto tijuanense.

La empresa también ha establecido alianzas con autoridades de turismo, hoteles y aerolíneas para promover tanto Baja California como otros destinos mexicanos.

La estrategia comercial, además, busca que el valor del servicio vaya más allá del cruce fronterizo. CBX ha incorporado beneficios para sus pasajeros mediante alianzas con empresas turísticas y de entretenimiento, entre ellas Grupo Xcaret, Vidanta, SeaWorld y Universal. Los beneficios incluyen descuentos y váuchers para destinos como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, mientras que la infraestructura terrestre permite conectar desde la terminal con alrededor de 50 destinos, incluidos puntos de California, Arizona, Nevada y Texas.

El siguiente ciclo de crecimiento contempla una ampliación de la terminal de llegadas, nuevas áreas de alimentos y bebidas, espacios más amplios para los viajeros y una expansión de los servicios de renta de autos. Uno de los proyectos más relevantes será la construcción de un hotel dentro del terreno de CBX, cuya viabilidad ya fue estudiada y que, de acuerdo con la empresa, podría concretarse en los próximos dos o tres años.

A esta expansión se suma el plan maestro del Grupo Aeroportuario del Pacífico para modernizar el Aeropuerto de Tijuana, que contempla una inversión de 530 millones de dólares durante los próximos cuatro años y un aumento de 47% en el espacio de su terminal. La apuesta conjunta entre aeropuerto y CBX busca mejorar la conexión entre ambas instalaciones y elevar la experiencia del pasajero.

Con este escenario, CBX se plantea como objetivo pasar de 4 millones a 8 millones de pasajeros anuales durante los próximos 10 años, consolidando al corredor Tijuana-San Diego como una de las plataformas binacionales de movilidad y turismo más relevantes de la frontera.

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